jueves, 20 de noviembre de 2014

Niños envueltos

En mi memoria aparece mil veces la escena y mil veces me hará reir. Llegar corriendo a casa del colegio y preguntarle a mi madre ¿Qué hay para comer? y desde los fogones ella responder "Niños envueltos". Me acerqué al horno a ver a que niño de la familia había decidido cocinar mi madre... pero afortunadamente solo era un rico plato de ternera en salsa.

Y desde aquel momento de tensión (fue más brutal el dia que me dijo que había Ñitos y ya os traeré la receta) los niños envueltos han sido uno de mis platos favoritos. Los he comido en muchas partes con muchas variantes, en el relleno, en el rebozado, en la salsa...pero siguen siendo Niños envueltos.

Esta receta que os traigo hoy es una mezcla entre la que hacía mi madre y la que hace mi suegra, y como hemos juntado lo mejor de cada casa está de miedo.

Aquí va el vídeo:

Y aquí la receta, que advierto, es laboriosa.

Ingredientes
1 o 2 filetes de ternera por persona
1 par de lonchas de jamón serrano
2 dientes de ajo
1 pastilla de caldo
1 cebolla
1 o 2 pimientos
1 vaso de vino blanco
harina
perejil
sal
aceite de oliva

Preparación
Cortamos los filetes en tiras de unos tres dedos de anchura. Picamos el jamón en trocitos y hacemos un majado con un diente de ajo y el perejil.

Agregamos el majado con el jamón y mezclamos bien y con esta pasta de jamón y ajo rellenamos las tiras de ternera y las envolvemos sobre si mismas. Podemos sujetar con un palillo para que no se nos deshagan al dorarlos. Enharinamos bien los niños envueltos.

Picamos bien  la cebolla y el pimiento. 

En una sartén amplia ponemos un chorrito de aceite de oliva a calentar y doramos los niños. Después apartamos y reservamos.

En la misma sartén hacemos un sofrito con la cebolla, el ajo y el pimiento. Cuando ya está bien tierna la verdura, agregamos la pastilla de caldo y un vaso de vino blanco, y dejamos reducir.

Cuando el vino se ha evaporado un poquito añadimos los niños de nuevo y dejamos que se empapen y se cocinen con la salsa . Cuando la salsa se haya reducido están listos para comer. También puedes pasarla por la batidora como hago yo, para poder mojar pan. Y listos.




jueves, 13 de noviembre de 2014

Fajitas rellenas a mi manera

Alguna vez he comido en un restaurante mexicano. Vaya por delante, que ya quisieran aquellas fajitas que me comí parecerse a las que preparo yo; es lo malo de algunos restaurantes, que pertenecen a franquicias donde todo está demasiado prefabricado y las recetas pecan de ser demasiado impersonales.

También he de decir, que algún conocido mexicano ha probado mis fajitas y me aseguró que no tienen nada que ver con las fajitas mexicanas, que las de allende los mares, entre otras, pican más. Así que definitivamente se puede decir que esta receta que publico hoy, y por todo lo expuesto, no pueden ser llamadas mexicanas, por lo tanto, quedan bautizadas como fajitas a mi manera.

Desde un punto de vista nutricional hay que destacar que todos los grupos principales de alimentos están presentes en esta receta, llevamos hidratos de carbono, verduras y proteinas, así que, en si mismas, pueden ser perfectamente un plato único o un contudente segundo plato, también depende de la cantidad de fajitas que seamos capaces de tomar sin llegar al reventón.

Venga, ya no me demoro más, aquí está la videoreceta:

Y aquí la preparación:

Ingredientes
1 paquete de fajitas (entre 8-12 unidades, dependiendo de la marca)
2 filetes de ternera
2 filetes de cerdo
2 filetes de pollo
1 pimiento rojo
1 pimiento verde
1 cebolla
400 gramos de pisto casero o fritada
1 cucharadita de salsa de soja
aceite de oliva

Preparación
Vamos a lavar bien las verduras, a pelar la cebolla y a cortarlo todo en tiras finas. Cortamos también la carne en tiras.

En una sartén amplia, ponemos un par de cucharadas de aceite de oliva a calentar y vamos a dorar la carne, lo justo hasta que tome un bonito color, después retiramos la carne y la reservamos. En la misma sartén, agregamos un chorrito más de aceite de oliva y sofreimos la cebolla, y cuando empiece a dorarse añadimos los pimientos. Cuando el pimiento está blandito, agregamos la carne los 400 gramos de pisto y la salsa de soja, y lo dejamos todo junto unos cinco minutos. Ya tenemos el relleno

Forramos una bandeja de horno con papel vegetal o papel de aluminio y ponemos el horno a calentar.

En cada fajita iremos poniendo un par de cucharadas del relleno y las enrollamos sobre si mismas. Las colocamos en la bandeja de horno, y cuando las tengamos todas las metemos en el horno a 180 grados entre 10 y 15 minutos.

Cuando la torta esté crujiente, si queremos darle un punto de color a la fajita le ponemos el grill un par de minutos y estarán listas para servir. Y para chuparse los dedos.

jueves, 6 de noviembre de 2014

Patatas a la riojana

Cuando yo era niña mi madre preparaba este plato sin llamarlo patatas a la riojana. De hecho, lo llamaba Patatas a lo pobre. Le gustaba escuchar programas de radio (en aquellos tiempos lejanos, cuando se escuchaba la radio) en los que se hablase de recetas de cocina, que ella, muy atenta, copiaba en un cuadernito de notas. Un día, después de copiar la receta de patatas a la riojana, miró su libreta sorprendida y exclamó ¡pero si estas son mis patatas a lo pobre! Y desde entonces en casa se les cambió el nombre y muy orgullosa mi madre hacía sus patatas a la riojana, que una vez establecido el vínculo con una comunidad autónoma de tanta tradición gastronómica, habían sido elevadas de estatus.

Hace poco tiempo, comiendo con unos amigos, (uno de ellos orihundo de  de La Rioja),  en el menú aparecía este plato, y cuando el que no era riojano preguntó que ingredientes llevaban estas patatas, el de la rioja dijo "si son a la riojana,  llevarán chorizo y pimiento; ahora le echan chorizo y pimiento a todo y ya les llaman a la riojana". En parte parecía dolido, como si se hubiese reducido el campo gastronómico de La Rioja al chorizo y el pimiento (dos ingredientes imprescindibles en toda cocina, por otro lado) y en parte condescendiente, como si realmente el plato no tuviese no fuese típico de La Rioja.

Dicho esto, yo reflexiono y pienso ¿y que más dá que se llamen a la riojana o a lo pobre? ¡La cuestión es que están buenísimas, y además son muy baratitas de preparar!

A la Riojana o a lo Pobre...¡allá vamos con la videoreceta!


Y después con la receta escrita, tal y como las hacía mi madre.

Ingredientes:

1 diente de ajo
1 lata pequeña de pimiento morrón
1 sarta de chorizo (no la usaremos entera)
1 cebolla
1 zanahoria
pimentón dulce
aceite de oliva
1 pastilla de caldo
4 o 5 patatas de tamaño mediano

Preparación

Pelamos y lavamos las patatas, las triscamos y las reservamos en agua fría. Cortamos un palmo de chorizo, le quitamos la piel y lo troceamos en rodajas. Pelamos  también la cebolla y la picamos muy menudita, y hacemos lo mismo con el ajo. El pimiento después de escurrirlo lo troceamos en tiras y la zanahoria en rodajas. Todo muy bien lavado y pelado.

En una olla ponemos un par de cucharadas de aceite de oliva a calentar y hacemos un sofrito con la cebolla y el ajo al que después añadiremos la zanahoria y el pimiento rehogándolo todo un par de minutos. Incorporamos el chorizo y sofreimos. Añadimos una cucharadita de pimentón, y por último  las patatas y la pastilla de caldo y volvemos a rehogar un par de minutos.

Cubrimos las patatas con agua y ponemos a cocer. Cuando la patata esté blandita y el caldo haya espesado considerablemente  (lo que ocurrirá en unos cuarenta minutos) tendremos listo nuestro plato de cuchara. ¡Y a disfrutar!


jueves, 30 de octubre de 2014

Salchichas frescas al vino blanco

Esta receta es el colmo de la simplicidad. Los ingrediente son muy asequibles, por lo que apenas notarás en la cesta de la compra que estás incluyendo una comida proteica, la preparación es básica y el tiempo de elaboración mínimo, en unos veinte minutos lo tendrás, y eso, con el acompañamiento incluido.

Hay que decir que para esta receta es aconsejable usar salchichas frescas blancas. Si habéis comprado estas salchichas, sabéis que las hay también rojas, y aunque el sabor es bueno deja mucho que desear si las comparamos con las blancas (ojo, para esta receta)...y ya de mezclarlas ni hablamos. Tampoco valen las salchichas tipo frankfurt, o vienesas, lo suyo es salchicha fresca y blanca.

Pero, venga vamos allá, lo primero la videoreceta:
Y ahora la receta escrita.

Ingredientes
4 o 5 salchichas frescas blancas por persona
1 vaso de vino blanco
1 pastilla de caldo concentrado
2 cucharada de aceite de oliva

Preparación
Con un tenedor o con un palillo de brocheta, pinchamos cada salchicha dos o tres veces  por ambos lados.

En una sartén amplia ponemos dos cucharadas de aceite de oliva a calentar, y freímos en él las salchichas. Cuando estén bien doraditas por todas partes disolvemos la pastilla de caldo en el aceite y añadimos el vino blanco.

Dejamos hervir todo junto hasta que el vino haya reducido y los jugos se hayan mezclados. La salsa debe ligeramente espesa y bien emulsionada. Y estarán listas para comer.

Trucos

Puedes acompañarlas con puré de patatas (es lo que mejor le va) o unas patatas fritas y una ensalada para completar los grupos de alimentos, y tendrás el menú listo


jueves, 23 de octubre de 2014

Calabacines rellenos

Sin duda, después del arroz, lo que más me cuesta es encontrar formas atractivas de preparar las verduras y las hortalizas.

Como ya se por las berenjenas, que rellenitas les gustan, se me ocurrió una vez que los calabacines, así rellenos y al horno podían estar muy buenos. Los calabacines los suelo rellenar con una pasta de bechamel y carne, y la verdad es que quedan de muerte. Venga, os cuento como los preparo y luego cada uno que decida si le gustan o no.

Esta vez hemos hecho vídeo, para los que tengan el ojo vago para leer:

Ingredientes
1 calabacín por persona
1/2 kilo de ternera picada
queso rallado
aceite de oliva
1 cebolla
1 ajo
leche
harina
1 pastilla de caldo

Preparación
Lavamos los calabacines y los cortamos longitudinalmente en dos mitades. Vaciamos la pulpa formando una barquita y reservamos, tanto la pulpa de calabacín, como las barquitas.

Cortamos la pulpa del calabacín en trocitos, Pelamos la cebolla y la picamos finita, hacemos lo mismo con el ajo.

En un sartén ponemos un par de cucharadas de aceite de oliva y doramos la cebolla, añadimos el calabacín y cuando está medio hecho añadimos el ajo. Despés añadimos la carne y la doramos junto al calabacín y la cebolla. Cuando la carne esté cogiendo ya color, añadimos desecha, la pastilla de caldo y una cucharada de harina, mezclamos bien y vamos añadiendo chorritos de leche hasta tener una pasta con la consistencia del yogur más o menos.

Rellenamos las barcas de calabacín con esta masa y los colocamos en una fuente refractaria con una gota de aceite de oliva en el fondo. Lo metemos al horno a 180-200 grados, cuando veamos que el calabacín ya está blandito espolvoreamos con queso rallado y gratinamos un par de minutos más. Después sacamos la fuente y servirmos.

Ya me dirás si están buenos.

jueves, 16 de octubre de 2014

Chuletas de pavo asadas

De vez en cuando compro pavo. A veces las pechugas, otros los muslos, y en ocasiones esas chuletas tan bien preparaditas que encontramos en bandejas en los supermercados (con menos frecuencia las veo en la carnicería). Las puedes encontrar adobadas o frescas, y hasta que se me ocurrió meterlas en el horno las hacía a la plancha.

El problema es que si son muy gordas, al cocinarlas a  la plancha pueden quedarse un poco crudas y a mi las aves crudas no me gustan, me gustan bien cociditas, de hecho prefiero que estén un pelín pasadas de cocción a que estén un pelín crudas, así que asarlas es la mejor opción para mi familia. También se ennegrecen mucho si ya están adobadas y tampoco me gusta llevar los platos a la mesa con carbonilla.

Ingredientes
2 chuletas de pavo por persona
3 patatas
2 zanahorias
1 pastilla de caldo
2 dientes de ajo
1 cucharada de perejil
1 cucharada de tomillo
1 cucharada de romero
1 vasod e vino blanco
aceite de oliva

Preparación
Pelamos y lavamos las patatas, las cortamos en láminas y las colocamos en una fuente refractaria haciendo una cama para las chuletas. Las regamos con un poquito de aceite de oliva, una pizca de sal y metemos al horno a 180 grados para que se vayan asando.

Pelamos y lavamos las zanahorias y las cortamos en bastoncitos, las colocamos sobre la cama de patatas, y encima ponemos las chuletas de pavo.

Preparamos  un majado con los ajos, el perejil, el tomillo, el romero y la pastilla de caldo. Mezcalmos todo con un vaso de agua caliente y añadimos el vino blanco. Regamos con es te caldo las chuletas y las patatas cada 15-20 minutos, dándole la vuelta a las chuletas para que se hagan por todas partes igual.

Subimos al horno a 200 grados y vamos vigilando, las chuletas estarán listas en 40-50 minutos, pero puedes dorarlas un poco más si te gustán más pasadas.

Servimos en un plato con unas patatitas y la salasa del asado. Y listas para saborear.


jueves, 9 de octubre de 2014

Tarta de obleas y crema de cacao y avellanas

Bueno, os traigo hoy esta receta que es de lo más visto por la red. No es nada innovadora, pero ya sabéis que yo soy más de preparar cosas fáciles, a ser posible tradicionales y que no salgan del ámbito de la comida casera. Que si, que a mi también me gusta la alta cocina...pero verla por la tele.

Hecha esta reflexión, os tengo que decir que a pesar de sus ventajas, a mi esta tarta no me convence. El problema es que a quien manda en casa si que le gusta (¡y mucho!), así que habrá que repetirla en más ocasiones.

Yo he realizado dos versiones de la receta, la primera vez la hice adornándola con conguitos, pero sinceramente, la tarta, ya es de por si bastante crujiente, si encima le añadimos conguitos lo único que tienes es crujido en tu boca. La segunda, que es la que os traigo, tiene le adorno muy simplificado y también fallé, ya que le eché virutitas de chocolate negro y tendría que haber utilizado chocolate blanco para darle más contraste. Queda pendiente ese cambio para la próxima.

Por lo demás vais a ver que es hipersencilla de realizar, sin horno y con un par de ingredientes;  puede hacerse con los niños, que disfrutan muchísimo poniéndose hasta arriba de crema de chocolate y luego la cogen con más ganas, ya que ayudaron a prepararla.


Último comentario antes de poner la receta: la llaman tarta huesitos pero a mi no me sabe a huesito, sin embargo si que hubo en casa quien dijo al probarla "esto parece un huesito gigante", pero lo dijo por la textura más que por el sabor...y ya hemos hecho más propaganda gratuita de la que deberíamos, así que al lio:

Ingredientes
1/2 paquete de obleas para tartas
1 bote de crema de cacao y avellanas de 400 gramos
virutas de chocolate

Preparación
Calentamos al baño maría la crema de chocolate para que sea más fácil untarla, y cuando ya la tenemo semi liquida vamos untando obleas y colocándolas una encima de otra. Capa de crema, oblea, capa de crema, oblea. Yo sólo utilizo medio paquete de obleas porque ponerlo todo se me hace demasiado empalagoso.

Cuando hayas puesto la última capa vierte el resto del bote de crema dejando que caiga y cubra bien los laterales, y ya está lista. La metemos en la nevera un ratito para que la crema se ponga un poco dura y adornamos. La volvemos a meter al frigorífico y la dejamos dos o tres horas, y ya está lista para comer.

Y ya vereis vosotros si es lo que esperábais o no.