martes, 8 de enero de 2019

Pasta en blanco

Ya han acabado las fiestas y volvemos a la inmersión en la rutina de cole, extraescolares y demás. Y por supuesto volvemos a la pregunta diaria de que preparar en el menú. Hoy os traigo una propuesta muy facilita para que no haya que complicarse la vida con uno de los platos. Además de fácil es baja en calorías y parca en ingredientes por lo que resulta muy económica. Este plato fue muy habitual en mi dieta durante el embarazo, ya que debido a la diabetes gestacional, mi particular metabolismo y el no haber pasado la prueba de la toxoplasmosis limitaron mucho mi lista de ingredientes. Después se instaló para siempre en mis menús y ahí sigue, apareciendo en mi mesa de vez en cuando.

Bueno, no me extiendo mucho más, sólo un pequeño detalle:  receta simple donde las haya pero deliciosa, mi pasta en blanco recibe ese nombre porque no lleva salsa de tomate, ni de queso ni de ningún tipo como podreis ver.

Ingredientes
Pasta (Espaguetis, macarrones o tu preferida)
Cebolla morada
Jamón de pavo en bloque
Aceite de oliva
Sal

Preparación
Se pone a cocer la pasta con las indicaciones que figuran en el envase. Si te gusta hacerlo a tu aire, recomiendo poner abundante agua a hervir con una pastilla de caldo, sal al gusto y unas gotitas de aceite de oliva. Cuando el agua rompa a hervir añadimos la pasta y la movemos de vez en cuando para que quede bien suelta.

Pelamos la cebolla y la lavamos bien, y la picamos muy menuda. Picamos el jamón en cuadraditos también menudos. En una sartén ponemos una cucharada sopera de aceite de oliva y realizamos un sofrito con la cebolla y el jamón. Cuando esté listo lo reservamos.

Cuando la pasta esté cocida, la escurrimos y pondremos en el plato una buena cama de pasta que coronamos con el sofrito de cebolla y jamón.  Y ya está listo un rico plato de pasta en blanco, baja en calorías, dietética y adecuado para dietas en las que no es apto el azúcar ni las grasas.

¡Espero que os guste!



martes, 18 de diciembre de 2018

Espárragos dos salsas

Era un clásico en las cenas de nochevieja. Igual que en Nochebuena era más común que pusieran lombarda  o sopa de marisco, en las cenas de Nochevieja nunca faltaban en casa los espárragos con dos salsas, incluso con tres. Mi madre ponía presidiendo el centro de la mesa una fuente con espárragos blancos y en los laterales de la fuente aparecían las salsas con los que podías acompañarlo.

Hace un par de meses leí un artículo sobre comida viejuna, que me hizo reir bastante, tanto por la evocación de este recuerdo como de la toma de conciencia de que este era un plato al que yo he recurrido en múltiples ocasiones (como ya conté en otra entrada) y que encajaba perfectamente en ese concepto de comida viejuna. Y yo me pregunto ¿acaso por este apelativo está menos buena?

No me he podido resistir, y aquí dejo, para que se disfrute en las fiestas venideras,  como yo lo hacía hace años, los espárragos dos salsas, un plato rico e hipersencillo de preparar para vestir la mesa. ¡No todo va a ser cordero y turrón!


Ingredientes
Espárragos blancos en conserva
Salsa Mayonesa

Para la salsa vinagreta
1 tomate
1 pimiento verde
1 pimiento rojo
1 cebolla
aceite de oliva
vinagre
sal

Preparación

Salsa Vinagreta:
Lavamos muy bien los vegetales. Pelamos y lavamos la cebolla. Secamos bien los vegetales.

Limpiamos los pimientos, quitándoles el tallo, las semillas y los nervios blancos interiores. Cortamos en cuadraditos y reservamos en una ensaladera.

Lavamos el tomate y eliminamos la parte leñosa del centro. Cortamos en cuadraditos e incorporamos a la ensaladera junto con el pimiento.

Picamos la cebolla en cuadraditos muy pequeños y agregamos a la ensaladera. Aliñamos con aceite de oliva, vinagre y sal al gusto.



En una fuente (sacad la vajilla bonita, que es noche de festejos) disponemos los espárragos.

En una salsera, pondremos la salsa mayonesa, (que puede ser casera o en conserva) y en otra ensalader ponemos la vinagreta.

Y ya tienes un manjar viejuno que ofrecer en tu mesa navideña.

¡Felices Fiestas!


martes, 4 de diciembre de 2018

Bizcocho de yogur y manzana rallada

Hace un par de semanas, justo cuando publiqué la receta del bizcocho de plátano y frutos secos con cobertura de chocolate, estuve hablando de la versatilidad de la receta del bizcocho de yogur con mi amiga Marisa, quien me reveló el secreto de su versión del bizcocho de yogur. No sé si mi amiga sabía que en cuestiones de gastronomía yo no sé guardar un secreto, menos aún si el resultado me gusta tanto como este.

Pues bien, esta variante incluye en la masa, manzana rallada, que le da al bizcocho de yogur una jugosidad extraordinaria, aunque el sabor a manzana apenas se aprecia, acaso por un ligero toque ácido (que supongo que variará según el tipo de manzana que se utilice) que le va que ni pintado.

Bueno, yo os dejo la receta y ya juzgareis según vuestros gustos.
Ingredientes
2 manzanas
1 yogur (125 gr). Utilizamos el vaso de yogur como vaso medidor. Un vasito de yogur= 1 medida
1 medida de aceite de girasol (125 cl)
1 sobre de levadura (10-15 grs)
2 medidas de azúcar (Aprox. 200 grs de azúcar)
3 huevos
3 medidas de harina (Aprox. 225 grs de harina)



Preparación
En un bol batimos el yogur con la levadura, el aceite, la levadura, los huevos y la harina hasta conseguir una masa homogénea.

Lavamos y pelamos las manzanas. Las rallamos. (También podemos picarlas o cortarlas en pedacitos muy pequeños). Agregamos inmediatamente a la masa y mezclamos.

Preparamos el molde engransando con mantequilla, margarina o aceite de oliva. Podemos también utilizar papel sulfurizado (para hornear).

Ponemos el horno a calentar a 180º

Repartimos la masa por el molde y lo metemos al horno entre 30 y 40 minutos (depende del tipo de horno puede necesitar unos minutos más o menos).

Cuando el bizcocho está listo, sacamos del horno, dejamos enfriar y desmoldamos. Y estará listo para servir y degustar. ¡Espero que os guste! ....ah sí ¡Gracias Marisa!



martes, 20 de noviembre de 2018

Salsa Vinagreta

Llevaba tiempo queriendo escribir algo sobre esta peculiar receta. Y digo peculiar porque aunque su preparación es muy sencilla y sus ingredientes van en crudo, se presenta a lo largo de la geografía española con pequeñas variaciones,tanto en el nombre, como en los ingredientes que la componen.

En Madrid, es habitual encontrarla con este nombre: Vinagreta (o salsa Vinagreta). Se trata de una especie de ensalada cuyos ingredientes básicos son tomate, pimiento y cebolla aliñados con sal, vinagre y aceite de oliva. Pero la vinagreta, cuando se sirve en Cádiz, ya no se llama vinagreta sino piriñaca, y es habitual que aparezca como guarnición de pescados (que rica la caballa con piriñaca), o en Jaén, donde se conoce como pipirrana. Otra seña de identidad de la pipirrana andaluza: de forma habitual lleva pepino. En el País Vasco hay otra variante: la piperrada, que se caracteriza por la presencia de varios tipos de pimientos, que además aparecen cocinados en lugar de en crudo.

Encontramos esta ensaladita a lo largo de la geografía española: no sólo es habitual en Madrid, Andalucía o el País Vasco, sino también en La Mancha o Cantabria, y dependiendo de cada lugar la podemos encontrar también con atún desmigado, huevo  o patata cocida. ¡Que de posibilidades con tan solo seis ingredientes básicos!.

Yo aquí, os dejo la Vinagreta que se hacía en mi casa, y a partir de ahí que cada uno experimente las variantes que le apetezcan.
Ingredientes
1 pimiento verde
1 pimiento rojo
1 tomate rojo
1 cebolla
sal
aceite
vinagre

Preparación 
Lavamos bien las hortalizas, las secamos, y cortamos en daditos, tanto el pimiento como el tomate. La cebolla también la picamos en cuadraditos muy pequeños. Reservamos todo junto en una ensaladera y mezclamos.
Aliñamos con aceite, sal y vinagre al gusto.

Podemos servirla recién hecha, o previamente refrigerada (aguanta 3 o 4 días en la nevera), acompañando carnes o pescados a la plancha, e incluso con otras verduras, como por ejemplo unos espárragos.

Al estar compuesta de vegetales es muy baja en calorías, por lo que se adapta muy bien en dietas hipocalóricas.

Y tú, ¿que otras variantes conoces de la Vinagreta?




martes, 6 de noviembre de 2018

Bizcocho de plátano y frutos secos con cobertura de chocolate

Si, ya ha vuelto el frío, no hay vuelta atrás. Y cuando esto ocurre, cuando el otoño deja notar lo que nos espera en el invierno, a todas las que cocinamos nos entran una necesidad terrible: encender el horno. ¿Y que mejor para prenderlo que un buen bizcocho?

Pero cada temporada nos exigimos a nosotras mismas que esos bizcochos sean distintos, y si es posible más suculentos y sabroso que el último que hicimos. Pues bien, aquí está mi nuevo sabor de bizcocho: con plátano y nueces. Sabía que el sabor del bizcocho iba a cautivar a los adultos de la casa, pero ¿cómo hacerlo más atractivo para los peques? Pues con una deliciosa cobertura de chocolate.

¿Que tal si lo probáis y me decís que os ha parecido? Os dejo el vídeo y la receta por escrito; así si prefieres ver a leer (o viceversa) tienes las dos opciones diponibles.

Ingredientes
Para el bizcocho
1 yogur (125 ml de yogur, utilizamos el vaso de yogur como medida para los otros ingredientes)
1 plátano
1 sobre de levadura (10-15 grs)
30-40 grs de frutos secos (nueces, almendras, pasas, o aquellos que más te gusten)
1 medida de aceite de girasol (125 ml de aceite)
2 medidas de azúcar (200 grs)
3 medidas de harina (225 grs)
3 huevos

Para la cobertura
200 gr de chocolate
25-30 grs de mantequilla
1 dl de leche
1 plátano para adornar (opcional)

Preparación

Pelamos el plátano y lo trituramos con un tenedor. Lo ponemos en un bol junto con los frutos secos, la levadura y el yogur. Lo mezclamos bien todo. Añadimos el aceite y el azúcar y seguimos batiendo. Por último incorporamos la harina y los huevos y batimos de forma manual hasta que tegamos una masa homogénea. No os preocupeis por los grumitos, recordad que el bizcocho tiene frutos secos.

Ponemos el horno a calentar a 180º. Mientras dejamos la masa reposar engrasamos un molde con mantequilla y cubrimos con papel de hornear. Una vez que tenemos el molde preparado repartimos en él la mezcla con cuidado. Y metemos al horno durante 35-40 minutos.

Cuando el bizcocho esté hecho, lo sacamos del horno y lo dejamos enfriar.

Una vez que el bizcocho esta frío, lo desmoldamos y preparamos la cobertura. Ponemos en un cazo agua a calentar y en otro recipiente ponemos el decilitro de leche, la mantequilla y el chocolate partido en trozos. Lo derretimos al baño maría y cuando está bien derretido y mezclado lo repartimos sobre el bizcocho con ayuda de una espátula o una lengua para que quede bien cubierto.

Lo dejamos enfriar en el frigorífico un par de horas (para que el chocolate solidifique) y antes de servir, lo adornamos con unas rodajitas de plátano.

Y está listo para servirlo en el desayuno, la merienda o de postre.

martes, 23 de octubre de 2018

Espárragos blancos con mayonesa.

Vale, lo reconozco, esta preparación no merece el nombre de receta ni en su elaboración se puede decir que cocinemos nada (a no ser que seas un virtuoso de la mayonesa y te metas en harina). Sin embargo, es una opción ideal para cuando no tienes tiempo de nada (el plato está listo en tres minutos), para poder ofrecer un primer plato fresquito y sano, o simplemente para presentarlo como entrante.

Como anécdota quiero contar que trabajando en una casa rural que servían comidas, me di cuenta que tenían el almacén con un par de cajas de espárragos de Navarra, espárragos a los que no se daba salida. Se me ocurrió preguntarle al hostelero el motivo de que esos espárragos estuviese ahí muertos de risa y me dijo que no se le ocurría como sacarlos. "¿Porqué no los ofreces en la carta? Con salsa mayonesa, vinagreta o dos salsas...es una opción rápida de preparar y daría más variedad a los primeros". Hay que decir que la carta de este establecimiento era realmente corta con una precaria presencia de primeros platos. El gerente del refugio me tomó la palabra y, durante unos años al menos, encontró la manera de rentabilizar los espárragos en conserva.

He pensado que quizás a alguno os pase esto mismo, tener una conserva y no saber como darle uso; pues bien, aquí va la idea más simple del mundo, pero muy apañada y rica: Espárragos blancos con mayonesa.


Ingredientes
1 conserva de espárragos blancos (en lata o bote)
1 bote de mayonesa

Preparación
Servimos en los platos una ración de espárragos (si son de calibre medio, cuatro son una dosis más que aceptable) y acompañamos con la salsa mayonesa. También puedes disponer los espárragos en una fuente y la mayonesa en una salsera, para que, cada comensal, decida cual es su ración ideal.

Y ya está. Sin misterio.

PD: Este truquillo es ideal para los estudiantes, cuya dieta suele estar compuesta por pasta y arroz. Con esta preparación podrán además equilibrar esas dietas ricas en hidratos de carbono, al menos, un poquito.

martes, 9 de octubre de 2018

Bombones de chocolate y nuez

Después de un largo parón por causas justificadas (laborales, familiares y de cualquier tipo que se os pueda ocurrir) voy a intentar de nuevo otra temporada de recetitas fáciles de preparar. Y para recibir al otoño y las fiestas venideras, voy a empezar con unos bombones con nueces y frutos secos que están de chuparse los dedos, repetir y abandonar las dietas.

La elaboración es muy sencilla (es una de esas recetas ideales para que los niños nos ayuden en la cocina) y los ingredientes tampoco tienen misterio como vais a ver.


Ingredientes
200 grs de chocolate negro
50/60 gramos de nueces o de tu fruto seco favorito
Moldes de silicona

Preparación
Fundimos el chocolate (en el microondas o al baño maría, según prefieras)
Una vez que tenemos el chocolate bien derretido, lo repartimos en los moldes de silicona, de forma que queden láminas finas.
En el centro colocamos una nuez entera (o el fruto seco que más nos apetezca) .
Dejamos enfriar en la nevera durante 3/4 horas. Y desmoldamos.

Y nos quedan unos deliciosos bombones de chocolate con nueces.

*DERRETIR CHOCOLATE AL BAÑO MARIA: Para derretir el chocolate al baño maría ponemos un cazo con agua a calentar. En otro recipiente ponemos el chocolate troceado. Cuando el agua del primer recipiente esté caliente introducimos el segundo recipiente, que contiene el chocolate, sin dejar que este (el chocolate) llegue a mojarse ni entre en contacto con el agua. Mover hasta derretir completamente.