lunes, 12 de noviembre de 2007

Tortilla francesa para cenar.

Llega la hora de la cena...la pereza me invade, hoy no estoy para juergas harineras.
Así que un plato sencillo, tortilla francesa. De lo que encuentre en la cocina dependerá que sean rellenas de jamón york o de atún. También se puede rellenar de queso, pero a mi no me gustan. Para que vayan rellenas (y no fundidas con queso) es necesario esperar a que la tortilla este un poco hecha y luego doblarla con sumo cuidado para que el queso no se desparrame con el calor. La tortilla de jamón serrano es un clásico, pero tampoco me va, demasiado salada. Rellena de chorizo tampoco, demasiado grasienta y luego me sube el colesterol por las nubes. Y por supuesto se puede hacer la tortillita francesa simple de toda la vida.

He comprado unos tomates negros (bueno son verde muy oscuro), supuestamente de la huerta murciana, que cortaré en gajitos y pondré como guarnición de la tortilla. Aliñados con aceite de oliva y una pizca de salsa de soja o vinagre de módena.

Bueno ahí vá:
(Actualizamos en 2017 con el vídeo)



Tortilla francesa para una persona.
Ingredientes
2 huevos
1 loncha de jamón york o media lata de atún
aceite

para la guarnición:
1 tomate negro murciano
aceite
salsa de soja.

Preparación
Si el relleno es de jamón, cortamos en trocitos pequeños y si es atún, lo hacemos migas (¡migas, no puré!). Batimos los huevos con alegría, hasta que quede totalmente mezclada la clara y el huevo y no se distinga una de otra. Echamos el relleno (si es atún procurar que vaya bien escurridito) y batimos un poco más. Se calienta un poquito de aceite en una sartén (suficiente para engrasar la sartén, no es necesario mucho más) y cuando está bien caliente se vuelca el huevo. En unos segundos la tortilla ya está bastante cuajada como para darle la vuelta, esto es quizás lo más delicado, lo ideal es voltear (se cierran primero los picos sobre el centro) desde la misma sartén, pero esto es solo para expertos.

La forma más recomendable para un principiante es doblar una mitad sobre la otra, y ayudados de un plato (a forma de tapadera de la sartén) dar la vuelta. Con un poco de práctica se le dará fácilmente la vuelta con la misma pala de cocina (madera siempre, que el metal raya la sartén y luego se pega). Y cuando se hayan hecho cien tortillas francesas sin plato estamos en condiciones de empezar a probar a voltearla en el aire...



Buen provecho.
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