martes, 25 de abril de 2017

Puchero de alubias pintas


Siempre hemos oido a nuestras madres, abuelas e instituciones competentes en la materia lo importante que es introducir las legumbres en nuestra dieta para que esta sea equilibrada. Con el aumento del consumo de legumbres en conserva, va siendo hora de reivindicar los guisos caseros, en los que hay que hidratar la legumbre antes de cocinarla y haciendo pucheros como los de las abuelas.

Este puchero lo hacía mi madre a menudo, pero no tanto como a mi me hubiese gustado. Ahora lo recupero y lo comparto, aquí va el vídeo y la receta de un guiso de legumbres tradicional y casero. Como debe ser.

Ingredientes (para 3/4 personas)
250 grs de alubias pintas, rayadas o rojas.
Aceite de oliva
2 dientes de ajo
1 cucharadita de pimentón dulce
1 cebolla
1 tomate
sal
1 zanca de pollo
1 morcilla
1 chorizo
1 trozo de panceta

Preparación 
El dia anterior a realizar la receta poner en remojo las alubias, (las lavamos bajo el chorro de agua fría primero) asegurándonos que como mínimo están doce horas hidratándose.

En una olla ponemos las alubias y el agua donde se han hidratado, el pollo, la panceta y el chorizo y completamos cubriendo con agua todos los ingredientes. Ponemos a calentar a fuego medio, y dejamos que hierva todo junto alrededor de dos horas. Añadiremos más agua si vemos que se va consumiendo y desespumamos.

Pelamos la cebolla y la picamos muy menudita. Lavamos el tomate, retiramos el tallo y picamos. Pelamos y picamos los dientes de ajo y con estos tres ingredientes y una cucharada de aceite de oliva hacemos un sofrito, y añadimos el pimentón. Apartamos del fuego y reservamos.

Cuando ya hayan pasado las dos primeras horas de cocción añadimos la morcilla y el sofrito al puchero. Lo dejamos hervir todo junto a fuego lento, hasta que el caldo se reduzca y se espese, y la alubia quede bien blandita.

Retiramos la carne y la repartimos en raciones individuales y servimos en plato hondo o cazuelitas, un buen cucharón de alubias con un trozo de chorizo, panceta, morcilla y pollo y su caldito.

Y listas para que reconforten el cuerpo.



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