Esta ensalada es ideal y necesita muy pocos ingredientes, está riquísima y es supersencilla de preparar. Se puede utilizar perfectamente cuando vas a servir alguna cena que te parezca algo escasa (por ejemplo unos San Jacobos) . Se trata de un plato que podrás preparar en menos de 10 minutos
Como viene siendo habitual os adjunto el vídeo de la preparación para aquellos que prefieren la explicación visual a la leída.
Ingredientes:
2 tomates
1/4 de cebolla
aceite de oliva
vinagre balsámico de módena
sal
Preparación
Lavamos bien los tomates y la cebolla. Cortamos los tomates en gajos y la cebolla en aros.
En un plato hondo, ensaladera o fuente ponemos los tomates cubriendo el fondo, y por encima la cebolla. Sazonamos con la sal, añadimos un par de cucharadas de aceite de oliva y terminamos con un chorrito de avinagre balsámico de módena. Y ya está lista para servir y acompañar cualquier otro plato.
Cuando hay que hacer la cena muchas veces hay que optar por algo ligero y fácil de preparar. Entre mis habituales está el escalope de pollo (filete de pollo empanado) que además les gusta mucho a los peques.
Tiene un tiempo de preparación de unos diez minutos y luego otros diez para freírlos, es decir que en 20 minutos puedes tener una sabrosa cena preparada.
Ya sabeis, ultimamente estoy haciendo los vídeos de las recetas así que aquí os lo dejo:
Y ahora si, la receta.
Ingredientes (para dos personas y un niño)
1/2 pechuga de pollo en filetes (unos cinco filetes de tamaño mediano aproximadamente)
1 huevo
Pan rallado
sal
aceite
Preparación
En primer lugar sazonamos los filetes y batimos el huevo. Empapamos los filetes en huevo batido.
Una vez que están bien empapados por ambos lados, procedemos a empanarlos. En un recipiente plano echamos el pan rallado y pasamos los escalopes por el pan, asegurándonos que quedan bien cubiertos.
Cuando ya tenemos empanados todos los filetes ponemos a calentar aceite, y cuando ya está bien caliente añadimos los filetes como mucho de dos en dos (a no ser que use freidora y que esta sea bastante grande).
Cuando los filetes están doraditos es que están para comer.
Una vez fritos todos los filetes se pueden servir con el acompañamiento que más guste en tu casa.
Actualización de la entrada (9-02-2013): * La
primera vez que hice esta receta el aceite en el que freí los filetes
quedó muy sucio. Esto se debió a dos errores, el primero utilizar el
fuego muy fuerte y el segundo pasar mucho la carne. Si haces la carne a
fuego medio y la dejas simplemente dorar, podrás hacer el sofrito en el
mismo aceite y ganará mucho sabor.
*Últimamente estoy
haciendo vídeos de mis recetas favoritas y aquí os dejo mi versión del
Fricandó de Ternera, esta vez hecho con tomate triturado, espero que os
guste:
Ayer, como cosa excepcional, me levanté cocinillas premeditadamente.
Entre las viandas que tenía pensado cocinar había unos filetes de
ternera. ¿Y que hago ahora con ellos? Me puse a buscar entre los libros y
recetas de cocina que tenía y al final salió esto, Fricandó de Ternera con Truco para dos personas. El plato es bastante consistente así que yo personalmente he prescindido de guarnición.
Hay variaciones en esta receta y yo he introducido las mías. Tal y como yo lo hice es un plato ideal para calentar y comer al día siguiente de prepararlo. Creo que aguantaría hasta un congelado.
Mis ingredientes:
2 filetes de ternera cortados en trozos grandes
harina
orégano
tomillo
pimienta
perejil
sal
2 tomates maduros
1/2 tetra brick pequeño de tomate frito
1 bote pequeño de champiñones laminados
1 cebolla
aceite
2 dedos de agua de un vaso pequeño (como los de la nocilla)
Bien y ahora vamos con la preparación:
Se espolvorean las especias y la sal sobre los filetes cortados y se enharinan. Se fríen con fuego fuerte y se reservan. En una de las recetas que vi la carne utilizada era redondo de ternera en filetes, pero yo lo que tenía a mano eran filetes de ternera.
Se corta la cebolla y el tomate en cuadraditos y se hace un sofrito con ellos, primero se dora la cebolla, (o como dicen los expertos culinarios se carameliza), cuando el sofrito está ya bien hecho (lo que quiere decir que el tomate natural está deshecho) se añade el tomate frito y se mezcla todo bien, a fuego lento, unos minutos. Vale, en una receta decía que se utilizase la "misma sartén" para hacer el sofrito que para freír los filetes. Yo la verdad, después de ver como quedaba el aceite de freír los filetes no me atreví a tal guarrada.
En una cazuela se colocan los filetes cubiertos por el sofrito y se añade la lata de champiñones. Según varios expertos aquí tendría que haber un caldo que consumir junto con los champiñones. Supuestamente se echan los champiñones, se deja reducir el caldo y se sirve....¿caldo? ¿que caldo?, al plato le faltaba la cocción con los champiñones. Pero creo que con un par de deditos de agua puede solucionarse
He aquí el "truco", que probablemente solo pueda realizarse en vitrocerámicas u otros aparatos que conserven el calor.
Se apaga la vitrocerámica y se tapa (es necesario usar las cazuelas esas que cocina con el vapor de la comida) y se deja que el plato se termine de cocinar con el vapor pero sin encender la vitro. Lo dejas enfriar y lo guardas en la nevera.
Al día siguiente llegas a casa, tienes solo una hora para comer antes de volver al tajo ¿y que haces? sacas tu fricando con truco de la nevera, enciendes la vitro, no muy fuerte, añades un dedín de agua y con la tapa puesta lo dejas calentar. Menear de vez en cuando para evitar que se queme et voilá...ni de restaurante.
¿Sabes que es lo malo? Que no se que hacer de cena...
Hoy os voy a explicar como hago un risotto sencillo (lo que viene siendo un arroz blanco, pero rico), que suelo utiliza como acompañamiento de muchos platos, especialmente con los filetes de ternera, bien sean a la plancha o cocinados, por ejemplo, en Fricandó.
Ingredientes (para dos personas)
1 vaso de arroz
1 pastilla de caldo
1 ajo
1 cucharada de aceite de oliva
4 vasos de agua (la misma medida que de arroz)
Ah si! antes de explicaros como lo hago, ya sabéis que últimamente estoy añadiendo los vídeos de las recetas, para que la explicación sea más completa, así que aquí os adjunto el vídeo del risotto sencillo.
Esta receta es un básico, sobre ella se pueden hacer más variaciones que ya iremos viendo en otros días.
Preparación
Se pela el ajo y se corta en láminas. En un cazo se pone a calentar la cucharadita de aceite, y en ella se dora el ajito. Se añade el arroz y se sofrie con el ajo hasta que tome color blanquecino. Añadimos la pastilla de caldo desecha e incorporamos el agua, mezclamos bien y dejamos cocer a fuego medio-alto unos 15 o veinte minutos, dependiendo del tipo de arroz empleado y de si nos gusta un poco más entero o más pasado.
Ha de consumirse la mayor parte del caldo, pero si ves que se está consumiendo y que el arroz aún no está en su punto añade un vaso de agua más.
Una vez cocido se sirve, utilizando un molde de silicona, una taza o bol (a modo de molde) o bien poniendo un montoncito en el plato. No se debe colar ni enfriar antes de servir.
Sin más añadidos es ideal como acompañamiento de carnes.
Tomando la receta base del bizcocho de yogur, pero añadiendo 1 medida de cacao, (de la marca que uses habitualmente) o de chocolate a la taza en polvo, tendremos el mismo rico bizcocho, pero de chocolate.
Y por si quieres visualizar el proceso, aquí te dejo el vídeo:
Ingredientes
1 yogur natural
1 sobre de levadura
1 medida (vaso de yogur) de aceite
1 medida de cacao en polvo
2 medidas de azúcar
3 medidas de harina Preparación
En un bol batimos los huevos y mezclamos con el cacao, la levadura y la harina tamizados. Agregamos el aceite y el azúcar y seguimos batiendo hasta obtener una masa homogénea.
Precalentamos el horno a 180 º y engrasamos con una nuez de mantequilla o margarina el molde.
Repartimos la masa de forma uniforme por todo el molde.
Metemos en el horno durante 30-35 minutos.
Cuando esté bien cocido, lo sacamos del horno, lo dejamos enfriar...¡y lo tenemos listo para degustar!
Esta receta, que yo recuerde ya la hacía mi madre desde que yo era un mico. Es además uno de los recuerdos más temprano que tengo. Mi madre escuchaba un programa en la radio donde daban trucos, remedios caseros y recetas, y recuerdo ver como después de oir la receta del yogur, cogió un boli y la apuntó mientras me decía ¿parece fácil, verdad?
Pues bien, aunque de niña hice la receta un par de veces bajo la atenta supervisión de mi madre, he de reconocer que hasta el 2005 aproximadamente no me sentí tentada de realizar de nuevo este bizcocho, cuando vi que era parte del desayuno estrella de una casa rural en la que trabajé.
Bizcocho de yogur
Y desde aquél momento no sólo recuperé la receta sino que he hecho mis propios experimentos añadiendo ingredientes, cambiando las cantidades, etc. Pero esto, son otras recetas y deberán ser contadas en otra ocasión, hoy vamos con la base, con el clásico bizcocho de yogur. Os dejo en primer lugar el vídeo que para eso lo tenemos:
Ingredientes
1 yogur natural (no importa si es bífidus, griego, desnatado o con música, pero debes conservar el envase ya que será la medida para os otros ingredientes)
1 sobre de levadura
1 medida de aceite de girasol (la medida es el vaso del yogur)
2 medidas de azúcar
3 huevos
3 medidas de harina
1 nuez de mantequilla para untar el molde.
Preparación
En un bol se mezclan los ingredientes. Yo prefiero mezclarlos de uno en uno, según los voy añadiendo, pero esto va en preferencias, puedes mezclarlos dos a dos o todos juntos. Tiene que quedar una masa algo líquida pero espesa.
Se precalienta el horno a 180º o 200º. Como ya he dicho en otra ocasión cada horno es un mundo y nadie mejor que tu para saber como va tu horno.
Se unta el molde con mantequilla, y se le añade la mezcla despacito. Se introduce el molde en el horno y se deja que se haga el bizcocho durante unos 30 o 40 minutos. Para saber si está en su punto puedes utilizar un palito de metal o de madera (de los que se usan para las brochetas) e introducirlo en el bizcocho. Si sale húmedo, con pasta pegada, el bizcocho aún no está cocido por dentro. Si sale limpio, o con una miguita de bizcocho es que ya está cocinado (por fuera ha de estar doradito).
Y una vez cocido sólo hay que sacarlo del horno, dejarlo enfriar, desmoldarlo y listo para comer en el desayuno, en la merienda, de postre o de recena.
Cuando hay niños pequeños en casa, las cenas pueden complicarse, ¡y mucho!. Entre baños, cenas personalizadas, juegos de última hora y otros imprevistos, a veces hay que sacarse de la chistera algún plato rápido, sencillo y nutritivo con el que en un principio no contabas.
Por otro lado en casa tenemos la creencia de que, la pasta por la noche, favorece los dulces sueños de los más mayores, así que hoy os traigo el vídeo y la receta de un plato hipersencillo: Nidos a la carbonara.
Ingredientes
Nidos (unos 4 o 5 nidos por persona son suficientes, pero si tienes más hambre, pues más)
Bacon en lonchas, en un trozo o cortado en taquitos (entre 70 -100 gramos, también depende de si te gusta con mucho bacon o con el justo)
1 bote de 200 ml de nata para cocinar
pimienta
1 quesito
1 pastilla de caldo
Preparación
En un cazo o una olla, ponemos agua a calentar y cuando rompa a hervir añadimos los nidos, la pastilla de caldo desecha y una gotita de aceite. Dejamos cocer unos diez minutos, dependiendo de la pasta, cada marca trae sus indicaciones y unas recomiendan más minutos y otras unos pocos menos. También depende de si la pasta nos gusta al dente o un poquito más blandita.
Mientras cuece la pasta, cortamos el bacon en trocitos, ponemos un poquito de aceite en una sartén y doramos el bacon. Cuando está dorado añadimos el quesito y la nata, removemos bien (el quesito debe quedar completamente derretido) y añadimos pimienta molida. Dejamos hervir hasta que la salsa haya espesado un poco.
Como todo en la cocina, el espesor de la salsa va en gusto hay a quien le gusta prácticamente líquida y a quien le gusta muy espesa. Si estás en el segundo grupo debes esperar un poquito más.
Por último, se escurre la pasta, se coloca en platos y se reparte la salsa por encima.