sábado, 22 de octubre de 2016

Arroz a la mala leche (con costillas)

Esta entrada va dedicada a la inspiradora del invento, mi tía-abuela, y a una amiga muy especial, que seguro que va a arrasar en casa con esta receta como arrasa en los escenarios, Ana Titiricuento.

Sabéis los que habéis leido alguna de las entradas publicadas  en este blog, que me gusta una receta con historia más que a una it-girl unos zapatos nuevos. En este caso la receta tiene doble historia y su origen es muy concreto, un invento de mi tía-abuela Luisa. Ambas residimos en la misma pequeña localidad y es frecuente que nos encontremos cuando vamos a realizar las compras diarias. En estos encuentros intercambiamos opiniones, nos informamos del estado de salud de otros miembros de la familia, y hasta de lo que vamos a cocinar ese día.

Un día, me encontré con mi tía cuando volvía de comprar el pan. Me dijo que iba a la carnicería, a comprar el avío para hacer la comida a sus nietos, que iban ese día a verla.
-Yo voy a hacer un poco de arroz con pollo, que en casa les gusta mucho.-le dije
-Yo también voy a hacer arroz, pero el mío va a ser a la mala leche.
-¿Y eso cómo se hace?
- Es un invento mío- me dijo- Es que a mi hijo le gusta mucho el arroz, y un día iban a venir a comer y yo les preparé unos garbanzos, que me tiré todo el santo día con los garbanzos, y media hora antes de llegar me dice, ay mamá, no pongas garbanzos, haznos arroz que es lo que me apetece...¡LA MALA LECHE que me entró! ¿Y con que hacía yo un arroz, si lo había gastado todo con los garbanzos? Así que miré lo que tenía en la nevera (que eran unas alitas de pollo y unas costillas) freí las alitas y las costillas, hice un sofrito, eché el arroz y un poquito de azafrán, y ahí se lo planté, arroz con toda la mala leche del mundo ¿Y sabes qué? Pues que se chuparon los dedos, que era el arroz más rico que habían probado...
- La verdad es que suena bien, tengo que intentarlo.
-Si pero recuerda, ¡hay que hacerlo a la mala leche!

Así que empecé a hacerlo en casa, fui variando los ingredientes (con las costillas grandes, con alitas, con cinta de lomo, con otros troceados de pollo) y al final adapté el arroz a la mala leche de mi tia al gusto de mi casa. Aquí os dejo la receta (también el vídeo), y os advierto, no es necesario ponerle mala leche, ¡sale igual de bueno!


Ingredientes (para 3-4 personas)

Cuatro costillas troceadas en cubos
3 filetes de pechuga de pollo
1 lata de pimiento morrón
1 cebolla pequeña
1 o 2 dientes de ajo
1 pastilla de caldo
Aceite de oliva
Arroz
Sazonador para paellas, azafrán o colorante alimentario

Preparación
 En una sartén de fondo alto o paellera, ponemos aceite a calentar, y cuando esté listo añadimos las costillas y las vamos dorando.

Lavamos y pelamos la cebolla, y la picamos en pequeños daditos. Pelamos y picamos los dientes de ajo también muy finos, y cortamos el pimiento morrón en tiras.

Partimos los filetes de pollo en trozos cuadrados más o menos igual de grandes.

Cuando las costillas están doradas añadimos la cebolla, dejamos sofreir todo junto hasta que la cebolla empiece a ponerse blandita. Añadimos el pollo, y cuando este ha tomado color, incorporamos el ajo, el pimiento morrón y la pastilla de caldo y los salteamos todo junto unos minutos.

Cuando está todo bien mezclado añadimos un vaso de arroz, el azafrán, sazonador o colorante (ojo, solo uno de los tres) y mezclamos bien con el arroz y los tropezones. Después añadimos tres vasos de agua (utilizamos el mismo vaso como medida) y dejamos a fuego máximo durante 16 minutos.

Y listo para servir. Yo suelo acompañarlo de un cuarto de limón, nos gusta exprimir unas gotitas sobre el arroz.

¡Espero que os guste!


 Truquillos

1. Vigila la cocción, sobre todo en los últimos 6 minutos, si ves que no tiene caldo añade medio vaso más de agua.
2. Si el arroz te gusta un poco pasado añade medio vaso de agua más y dejalo tres minutos más de cocción.
3. Para que quede perfecto, pasados los 16 minutos, apagamos el fuego, cubrimos el arroz con su tapa o con un paño de cocina y lo dejamos un par de minutos reposar.
 


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