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viernes, 4 de noviembre de 2016

Morcilla de Burgos en bocadillo

Las cenas, suelen ser un plato dificil de preparar, hay poco tiempo, mucho cansancio acumulado y pocas ganas de meterse a guisar. Tenía una amiga que trabajaba todo el día y la única comida decente que hacía en 24 horas era la cena, y por ese motivo no le importaba ponerse a cocinar unas fabes o un pollo asado cuando llega llegaba a casa las siete de del tarde. Por lo general, yo no soy tan diligente; a mi me pilla el toro con las cenas, hay días que a las nueve aun no se que les voy a poner en casa para cenar, y suelo improvisar con lo que voy encontrando.

Algunas de esas improvisaciones son en realidad una fiel copia de la cena que podrías hacer en cualquier feria de verano, alternando en una caseta o chiringuito. El plato de hoy es uno de ellos. Os dejo el vídeo.


Y la receta:

Ingredientes para 2 personas

1 morcilla de Burgos (morcilla de arroz)
1 barra de pan
harina
aceite

Preparación 

Preparamos la morcilla quitándole los extremos, que suelen venir sellado con una argollita metálica. Estos extremos los tiramos para evitar accidentes (como tragarse la dichosa argollita).

Partimos la morcilla en rodajas gruesas.

Enharimos las rodajas de morcilla.

Ponemos una sarten con dos o tres cucharadas de aceite a calentar, y cuando está bien caliente freimos la morcilla por los lados hasta que esté bien doradita.

Partimos el pan para hacer los bocadillos, (diez-doce centímetros, dependiendo de si te gusta comer mucho o poco pan)  y lo abrimos a la mitad´.

Cuando la morcilla está frita, colocamos rodajas sobre el pan, hasta cubrirlo.

Y podemos servir nuestros ricos bocadillos, no hay feria que los supere, os lo digo.


jueves, 6 de noviembre de 2014

Patatas a la riojana

Cuando yo era niña mi madre preparaba este plato sin llamarlo patatas a la riojana. De hecho, lo llamaba Patatas a lo pobre. Le gustaba escuchar programas de radio (en aquellos tiempos lejanos, cuando se escuchaba la radio) en los que se hablase de recetas de cocina, que ella, muy atenta, copiaba en un cuadernito de notas. Un día, después de copiar la receta de patatas a la riojana, miró su libreta sorprendida y exclamó ¡pero si estas son mis patatas a lo pobre! Y desde entonces en casa se les cambió el nombre y muy orgullosa mi madre hacía sus patatas a la riojana, que una vez establecido el vínculo con una comunidad autónoma de tanta tradición gastronómica, habían sido elevadas de estatus.

Hace poco tiempo, comiendo con unos amigos, (uno de ellos orihundo de  de La Rioja),  en el menú aparecía este plato, y cuando el que no era riojano preguntó que ingredientes llevaban estas patatas, el de la rioja dijo "si son a la riojana,  llevarán chorizo y pimiento; ahora le echan chorizo y pimiento a todo y ya les llaman a la riojana". En parte parecía dolido, como si se hubiese reducido el campo gastronómico de La Rioja al chorizo y el pimiento (dos ingredientes imprescindibles en toda cocina, por otro lado) y en parte condescendiente, como si realmente el plato no fuese típico de La Rioja.

Dicho esto, yo reflexiono y pienso ¿y que más dá que se llamen a la riojana o a lo pobre? ¡La cuestión es que están buenísimas, y además son muy baratitas de preparar!

A la Riojana o a lo Pobre...¡allá vamos con la videoreceta!


Y después con la receta escrita, tal y como las hacía mi madre.

Ingredientes:

1 diente de ajo
1 lata pequeña de pimiento morrón
1 sarta de chorizo (no la usaremos entera)
1 cebolla
1 zanahoria
pimentón dulce
aceite de oliva
1 pastilla de caldo
4 o 5 patatas de tamaño mediano

Preparación

Pelamos y lavamos las patatas, las triscamos y las reservamos en agua fría. Cortamos un palmo de chorizo, le quitamos la piel y lo troceamos en rodajas. Pelamos  también la cebolla y la picamos muy menudita, y hacemos lo mismo con el ajo. El pimiento después de escurrirlo lo troceamos en tiras y la zanahoria en rodajas. Todo muy bien lavado y pelado.

En una olla ponemos un par de cucharadas de aceite de oliva a calentar y hacemos un sofrito con la cebolla y el ajo al que después añadiremos la zanahoria y el pimiento rehogándolo todo un par de minutos. Incorporamos el chorizo y sofreimos. Añadimos una cucharadita de pimentón, y por último  las patatas y la pastilla de caldo y volvemos a rehogar un par de minutos.

Cubrimos las patatas con agua y ponemos a cocer. Cuando la patata esté blandita y el caldo haya espesado considerablemente  (lo que ocurrirá en unos cuarenta minutos) tendremos listo nuestro plato de cuchara. ¡Y a disfrutar!


miércoles, 12 de marzo de 2014

Magro con tomate

De niña siempre creí que el magro con tomate se preparaba con unas latas que de vez en cuando veía por casa de mi abuelo, hasta que fuí a Murcia y probé este plato, donde al parecer es tradicional. Desde entonces siempre quise aprender a cocinarlo, pero nunca me atreví.

Años después fui a Huesca a visitar a unos amigos, y resultó que el magro con tomate también es allí plato tradicional, así que ni cortos ni perezosos el grupo de amigos nos decidimos a preparar este delicioso plato. Salió tan rico que desde entonces se ha convertido un habitual entre lo que hago para comer en casa.

Aquí va el vídeo:
Ingredientes:
(para 2 personas aproximadamente)

1/2 kilo de magro de cerdo (cuanto más libre de grasa, mejor)
1 cebolla
2 ajos
aceite de oliva
1/2 kilo de tomate triturado
sal
pimienta
dos dedos de vino blanco
1 pimiento rojo

Preparación
Lavamos bien el pimiento, le quitamos el centro, las pepitas y lo bordes blancos. Partimos en trocitos pequeños. Pelamos la cebolla, la lavamos y la partimos en trozos. También pelamos el ajo y lo picamos.

En una sartén o cacerola hacemos un sofrito con la cebolla, los ajos y el pimiento. Agregamos la carne y lo rehogamos todo junto hasta que la carne coja color.

Añadimos la pastilla de caldo y el vino blanco y removemos bien el fondo. Dejamos reducir el alcohol, y añadimos el tomate triturado. Si queremos darle más sabor podemos añadir también una hoja de laurel, y un pelín de orégano.

Bajamos el fuego y dejamos hervir todo junto una hora aproximadamente (hasta que la carne esté blandita) dando vueltas de vez en cuando para que no se pegue.

Una vez realizado este proceso, está listo para comer.