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jueves, 6 de noviembre de 2014

Patatas a la riojana

Cuando yo era niña mi madre preparaba este plato sin llamarlo patatas a la riojana. De hecho, lo llamaba Patatas a lo pobre. Le gustaba escuchar programas de radio (en aquellos tiempos lejanos, cuando se escuchaba la radio) en los que se hablase de recetas de cocina, que ella, muy atenta, copiaba en un cuadernito de notas. Un día, después de copiar la receta de patatas a la riojana, miró su libreta sorprendida y exclamó ¡pero si estas son mis patatas a lo pobre! Y desde entonces en casa se les cambió el nombre y muy orgullosa mi madre hacía sus patatas a la riojana, que una vez establecido el vínculo con una comunidad autónoma de tanta tradición gastronómica, habían sido elevadas de estatus.

Hace poco tiempo, comiendo con unos amigos, (uno de ellos orihundo de  de La Rioja),  en el menú aparecía este plato, y cuando el que no era riojano preguntó que ingredientes llevaban estas patatas, el de la rioja dijo "si son a la riojana,  llevarán chorizo y pimiento; ahora le echan chorizo y pimiento a todo y ya les llaman a la riojana". En parte parecía dolido, como si se hubiese reducido el campo gastronómico de La Rioja al chorizo y el pimiento (dos ingredientes imprescindibles en toda cocina, por otro lado) y en parte condescendiente, como si realmente el plato no fuese típico de La Rioja.

Dicho esto, yo reflexiono y pienso ¿y que más dá que se llamen a la riojana o a lo pobre? ¡La cuestión es que están buenísimas, y además son muy baratitas de preparar!

A la Riojana o a lo Pobre...¡allá vamos con la videoreceta!


Y después con la receta escrita, tal y como las hacía mi madre.

Ingredientes:

1 diente de ajo
1 lata pequeña de pimiento morrón
1 sarta de chorizo (no la usaremos entera)
1 cebolla
1 zanahoria
pimentón dulce
aceite de oliva
1 pastilla de caldo
4 o 5 patatas de tamaño mediano

Preparación

Pelamos y lavamos las patatas, las triscamos y las reservamos en agua fría. Cortamos un palmo de chorizo, le quitamos la piel y lo troceamos en rodajas. Pelamos  también la cebolla y la picamos muy menudita, y hacemos lo mismo con el ajo. El pimiento después de escurrirlo lo troceamos en tiras y la zanahoria en rodajas. Todo muy bien lavado y pelado.

En una olla ponemos un par de cucharadas de aceite de oliva a calentar y hacemos un sofrito con la cebolla y el ajo al que después añadiremos la zanahoria y el pimiento rehogándolo todo un par de minutos. Incorporamos el chorizo y sofreimos. Añadimos una cucharadita de pimentón, y por último  las patatas y la pastilla de caldo y volvemos a rehogar un par de minutos.

Cubrimos las patatas con agua y ponemos a cocer. Cuando la patata esté blandita y el caldo haya espesado considerablemente  (lo que ocurrirá en unos cuarenta minutos) tendremos listo nuestro plato de cuchara. ¡Y a disfrutar!


domingo, 8 de junio de 2014

Tortilla Española (Tortilla de patata con cebolla)

Si hay algo típico, tradicional y característico de la cocina española, eso es la tortilla de patata. La hacemos en todas las comunidades autónomas, en todas las regiones, en todas las ciudades y en todos los pueblos. La hacemos con verduras, con jamón, rellenas y cubiertas, con cebolla y sin cebolla...¡y en todas sus variantes es un manjar absoluto!

Eso si, que sea una receta tradicional y con unos ingredientes tan básicos y sencillos no significa en absoluto que sea un plato fácil de cocinar. Decía mi padre, que para aprender a freir huevos fritos, había que freir huevos mil veces, y que al mil diez, o mil veinte, ya te salían bien.

Pues con la tortilla de patata pasa tres cuartos de lo mismo. Es un plato que requiere mucha práctica para que quede doradita por fuera y en su punto por dentro (ni demasiado cuajada ni demasiado cruda). A mi, después de tantos años cocinándola, aun hay veces que no me queda en su punto. El que es un maestro es mi suegro. Como me digan que van a hacer tortilla allí que me planto con cara de nuera buena.

La receta que traigo yo hoy es la básica, la tortilla de patata con cebolla de toda la vida. Y al que no le guste con cebolla que no se la eche.


Ingredientes

4 o 5 patatas
1 cebolla
4 huevos
aceite de oliva
2 pellizcos de sal

Preparación

Lavamos y pelamos las patatas y las cortamos en rodajas muy finas (yo suelo usar un rallador de esos que te hacen láminas como para hacer patatas chip). Pelamos también una cebolla y la picamos también en rodajas muy finas.

En una sartén pondremos abundante aceite a calentar y añadimos, primero la cebolla y cuando esté bien doradita, añadimos la patata. Ojo, es importante echar primero la cebolla, si no se cocerá y el resultado no será igual de rico. Si no te gusta la cebolla, echa la patata en aceite bien caliente.

Es necesario moverlas frecuentemente para que no se peguen y se separen y se frían bien. Hay quien dice que deben quedar más cocidas que fritas, pero a mi eso tampoco me convence. En cuanto veas que están fritas (no doradas, eso no), las sacamos, escurrimos bien el aceite y dejamos enfriar. Si todo ha salido bien tendremos unos hilos de cebolla bien doraditos entre las patatas.

Batimos  los huevos muy bien, que queden muy homogéneos. Añadimos la patata, uno o dos pellizcos de sal, y lo mezclamos todo bien.

En una sartén que no se pegue  (¡muy importante que no se pegue!) ponemos una cucharadita de aceite de oliva a calentar y cuando está bien caliente y bien extendida por la sartén incorporamos la mezcla. Haremos movimientos circulares con la sartén para que coja forma. La cuajamos unos tres minutos por cada lado, e iremos dando la vuelta a la tortilla hasta que adquiera el color dorado que nos guste.

Si la quieres más cuajada, pon el fuego muy lento, tardará más en dorarse y el huevo se cuajará por completo. Si te gusta un poco jugosa, manten el fuego alto pero no demasiado fuerte, o se dorará por fuera muy rápido y el interior quedará crudo.

Y después de un rato de paciencia, tendrás tu tortilla de patata.

Si es la primera vez que la haces no te desanimes, como digo, es un plato más dificil de lo que parece.