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martes, 23 de julio de 2019

Bocadillo de tomate y queso crema

Con este tiempo y los peques de vacaciones necesitamos numerosos recursos para preparar comidas fresquitas, transportables y si es posible además sanas. Por eso es frecuente que cuando salimos al río, a la piscina o la playa, o cuando vamos de paseo por el monte, haga diferentes tipos de bocadillos.

El que describimos hoy es uno de esos bocadillos que suelo echar sólo para mi, y que puedo comer a cualquier hora. Lo que más me gusta es su sencillez y la rapidez con la que lo preparo. Ya vereis lo sencillo que es.

Ingredientes
Pan integral
Queso crema light
Tomate kumato
Crema de vinagre de Módena

Preparación

Abrimos el pan por la mitad. Lo tostamos (en tostadora o plancha). Una vez tostado untamos las mitades de pan con el queso crema.

Lavamos el tomate, lo secamos, quitamos el tallo central y lo cortamos en rodajas finitas. Colocamos estas rodajas sobre el queso y rematamos con unas gotas de vinagre de Módena. Ponemos la tapa y ya tenemos nuestro bocadillo listo.

Lo guardamos en un recipiente o con un papel adecuado (bolsa para bocadillos, papel film, papel de aluminio) y a la mochila. Que la actividad del verano no te impida seguir una alimentación sana. 

martes, 12 de diciembre de 2017

Macedonia de mandarina


En casa, para que coman la fruta, no me queda más remedio que darla muy preparadita, porque si no les vence la pereza y tiran de yogur o postre de cuchara que da gusto. Así que no me queda más remedio que inventar mil argucias para que se consuman las raciones de frutas y verduras necesarias cada día.

Uno de mis trucos más socorridos es la macedonia, que me permite combinar las frutas de temporada de distintas formas y les gusta bastante, a los grandes y a los chicos. Esta versión en concreto es más dulce y más  suave, ya que en lugar de naranjas utilizamos solo mandarinas.


Ingredientes (de tres a seis raciones)
1 pera
1 manzana
1 plátano (o dos si son muy pequeños)
3 mandarinas
33 cl de un refresco gaseoso de naranja
2 cucharadas de azúcar

Preparación

En un bol, ponemos el refresco de naranja y disolvemos el azúcar.

Pelamos las mandarinas, eliminamos todas las pieles blancas, dividimos en gajos y partimos a la mitad. Las agregamos al bol junto con el refresco gaseoso.

Lavamos y pelamos la manzana y la pera en cuadrados. La agregamos al bol junto con la mandarina y el refresco.

Pelamos el plátano y lo cortamos en rodajas; lo incorporamos también al bol.

Dejamos un par de horas en la nevera para que la fruta se empape bien.

Y estará lista para servir (y asegurarse de que una ración de frutas y verduras de las cinco diarias, está cubierta).



sábado, 13 de mayo de 2017

Batido de plátano, fresa y yogur de coco

Historia de un batido

La niña de seis años miró a su madre y le habló con mucha seriedad:
- Mami, si las fresas están tan ricas, el plátano da energía y el yogur de coco me parece tan delicioso ¿se podría hacer un postre que lo tuviese todo? O mejor aún mami ¿Se puede hacer un batido utilizando esas cosas?
-Creo que son unos ingredientes perfectos para un batido, aunque yo le añadiría un poco de leche.
-Y yo le pondría...unas tres o cuatro o mejor cinco cucharaditas de azúcar...¿lo probamos?
-Vale.
-Y si está bueno... ¿podemos grabar un vídeo?
-¡Pues claro!
-Pero lo hago yo todo esta vez ¿vale?
-Hecho.
- Y luego tu lo compartes por el móvil.
La madre estalló en carcajadas y se fue a comprar  fresas para probar el batido. 
Y como el batido estaba muy rico, la niña grabó un vídeo y su madre lo agregó a su recetario.
FIN


Ingredientes (para medio litro de batido aprox.)
6 o7 fresas de tamaño mediano
1 plátano de Canarias
1 yogur de coco
1 vaso de leche desnatada bien fría
3 a 6 cucharaditas de azúcar, dependiendo de lo que te guste el dulce (también se puede prescindir del azúcar)


Preparación
Lavamos y limpiamos bien las fresas. Se parten para que sea más fácil triturarlas.
Se pela el plátano y lo partimos en rodajas.

En un recipiente para la batidora de mano, o en el vaso de la batidora, se echa el yogur, fresas y plátano, el vaso de leche y el azúcar al gusto, y se bate bien.

Si no te gusta encontrarte las pepitas de las fresas, lo puedes pasar por un colador.

Se sirve en copas y se toma con mucho gusto.

jueves, 6 de abril de 2017

Bocadillo de pollo y ensalada

El bocadillo es una cena muy socorrida en cualquier época del año, pero a partir del comienzo de la primavera, y del cambio horario, cuando todavía hay luz del día a las nueve de la noche, y sobre todo en veranito cuando el día se alarga tanto, apetece muchas veces improvisar cenas al aire libre, ¿y que mejor que solucionarlo con un bocadillo?

Hoy os traemos un clásico, de pollo con ensalada. Hay que decir que este bocadillo yo lo tomaba en miniatura para desayunar en Asturias, pulguitas recién hechas con su pollito empanado, su lechuga y su mayonesa. Así que de esta miniatura, empecé a hacerlo cada vez más grande, y mira, hasta de comida para la piscina lo hemos llevado.

Aquí va el vídeo:
Y aquí la preparación.
Ingredientes por bocadillo
1/3 o 1/2 barra de pan (depende del hambre de cada uno)
1 filete de pollo
huevo
pan rallado
unas hojas de lechuga o ensalada preparada  cuatro estaciones
mayonesa
aceite

Preparación
Batimos el huevo y rebozamos los filetes de pollo. Después los empanamos, calentamos el aceite y los freimos hasta que estén bien doraditos.

Lavamos a conciencia las hojas de lechuga. En las bolsas de ensalada preparada dice que no es necesario lavar, pero yo prefiero pasarlas un poco por debajo del agua bien fría. Si son muy grandes, las partimos en trozos más pequeños.


Abrimos la ración de pan a la mitad, y untamos mayonesa en una de las mitades.

Colocamos lechuga sobre la mitad untada con la salsa mayonesa, y sobre la lechuga el filete de pollo empanado. Ponemos la otra mitad del pan ¡y listo para comer! (o para envolver en papel film y llevarlo de excursión).

domingo, 15 de enero de 2017

Tapa de jamón ibérico

Algunas mañanas me levanto con ganas de acompañar el café con algo salado. Y cuando eso ocurre apenas puedo resistirme ya que pasa de pascuas a ramos. Y hoy, mira por donde, es uno de esos días. Pero al abrir la nevera y consultar la despensa me he encontrado con que el sábado he arrasado en la cocina y no tenía nada apropiado... ¡y yo que  tenía en la cabeza un poquito de tomate rallado!...¡ay! ni eso tenía en la nevera. Así que dando gracias de que existan pequeños comercios que abran los domingos desde bien temprano, me he acercado a la tiendita cerca de donde yo vivo y he conseguido unos tomates y pan aun calentito, y ya que estaba, como tienen charcutería, me he animado a comprar jamon iberico y un poco de queso manchego. Ya que estamos puestos, voy a mejorar la idea inicial...¿he de conformarme con un poquito de tomate rallado cuando puedo convertirlo en una suculenta tapita mañanera?

Así que he llegado a casa, con mi pan recien hecho, mis tomates de la huerta del pueblo vecino y mis viandas castellanas, y me he  puesto manos a la obra, a fin de acompañar la dosis diaria de leche y cafeina con una tapita que ya quisieran poner las cafeterias cercanas, cumpliendo así, aunque sólo sea por hoy, ese conocido y antipático refrán de a quien madruga dios le ayuda. Una deliciosa forma de empezar el domingo, que compensa por otro lado el haberse desvelado antes de tiempo.

También es verdad que al volver a casa, después del paseito y aún en ayunas, me encontraba ya un poquito famélica y lo de rallar el tomate se me hacía pesado, así que he pasado a la táctica del loncheo para poder terminar mi manjar rápidamente. A continuación, como siempre os dejo la receta completa, que no tiene mucho misterio ni complicación, pero que resulta un apaño muy interesante. 

Ingredientes
Pan (lo más reciente posible)
Aceite de oliva
Jamón Ibérico
Queso Manchego
Tomate para ensalada

Preparación
Cortamos el pan en rebanadas (tantas como tapas queramos tomar). Podemos tostarlo un poco para que este crujiente.

Lavamos bien el tomate y lo partimos en  rodajas muy finas. Reservamos para colocarlo en su lugar.

Ponemos una gota de aceite de oliva en cada rebanada de pan, y cubrimos con rodajas de tomate, una loncha de queso manchego y jamón.

Y ya está lista para comer. No todos los desayunos tienen por qué ser aburridos ¿verdad?

Versión sin queso en vídeo: