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martes, 16 de mayo de 2017

Croquetas de jamón

Cuando inicié este blog hace ya la friolera de diez años, las croquetas eran un manjar que sólo podía degustar fuera de casa, principalmente porque la bechamel y yo eramos enemigas íntimas. Pero eso ha cambiado, prueba de ello es la anécdota que me sucedió hace un par de semanas.

En mi lugar de residencia nos hemos dado cuenta que, en los cumpleaños, los niños huyen de los típicos sandwiches y que prefieren una buena tortilla de patata, unas empanadillas o unas croquetas, así que estamos sustituyendo el menú de las celebraciones. Así por lo menos hacen una merienda-cena y luego preocupa menos que se pongan golosos de tarta.

En el último cumple en el que hubo croquetas, mi hija se acercó muy enfadada con una croqueta en la mano (claramente precocinada) al lugar donde yo estaba y  me dijo "¿de verdad quieres que me coma esto? ¡pero si no tienen nada que ver con las tuyas!". Nos dió por reir y le dije que no se preocupase, que comiese lo que quisiera y que ya comería croquetas cuando yo las hiciese, a lo que me contesto muy ofendida "a ver si es verdad, que hace mucho que no las haces". Y yo que no me resisto a darle estos caprichos gastronómicos, a la mañana siguiente me puse a preparar estas croquetas con jamón de las que hoy os traigo video y receta:

Ingredientes  (para unas 30 croquetas aprox)
8 lonchas de jamón serrano o ibérico
1 cebolla
4 o 5 cucharadas colmadas de harina
3/4 de litro de leche
aceite de oliva
3 huevos
pan rallado en abundancia

Preparación
Lavamos, pelamos y picamos la cebolla bien menudita. Ponemos una sarten honda con aceite de oliva a calentar y doramos la cebolla.

Picamos el jamón bien menudo y lo añadimos a la sartén cuando la cebolla este bien dorada, y lo dejamos cocinar todo juntoun minuto.

Abrimos hueco y añadimos la harina, cocinándola con el propio aceite de oliva, y después vamos mezclando todo. Añadimos la leche (del tiempo o templada) poco a poco, hasta que obtengamos una pasta cremosa que se despega con facilidad de las paredes de la sartén, pero que tiene la suficiente consistencia como para no caerse de la cuchara de madera.

Cuando ya tenemos la masa con el jamón preparada, la apartamos del fuego y la dejamos enfriar en un recipiente plano, y cuando hayan perdido el calor del fuego, dejamos enfriar en la nevera un mínimo de seis horas.

Cuando la pasta ya esté cuajada y moldeable, hacemos pequeñas balas o cilindros de la masa, las pasamos por el huevo batido y después por el pan rallado. Cuando ya las tenemos listas, calentamos aceite (a fuego medio alto), y freimos hasta que esten bien doraditas nuestras croquetas de jamón.

Y después sólo queda degustarlas.



sábado, 3 de diciembre de 2016

Croquetas de jamón y pollo

¿Qué sería de la cocina española sin la croqueta? Los mejores cocineros hacen sus versiones de esta singular preparación, surgida de la necesidad de reutilizar los restos de otras comidas. Lo cierto es que aunque está muy extendida en España y la preparamos de todos los sabores, su origen parece ser francés (está interesante la historia de la croqueta según contucocina.com).

Sin duda (y seguro que a ti te pasa lo mismo) las mejores croquetas que he comido nunca eran las de mi madre. Sin embargo he de reconocer que fui perezosa en aprender su receta (no así en degustarla) y cuando veía a mi madre ligar la bechamel me aburría y huía de la lección de ese día. He tardado años en aprender a hacerlas y he de reconocer que no fue la receta de mi madre (que solía hacer la bechamel por separado), sino mi suegra, quien me ha legado su método para ligar la masa. Hay que decir que las de mi suegra son, las segundas mejores croquetas que he comido, así que su receta es también un gran tesoro culinario.

No os cuento (por hoy, y sin que sirva de precedente) más mi vida, he aquí el vídeo:
Y ahora la receta, con paciencia y amor.

Ingredientes
Restos de pollo cocinado, preferiblemente asado o cocido
varias lonchas de jamon serrano
cebolla
leche
harina
huevos
pan rallado
aceite de oliva

Preparación

Pelamos, lavamos y picamos muy bien la cebolla.

Quitamos a nuestra pieza de pollo cocinado la piel y los huesos, y picamos muy menuda la carne.

También picamos bien menudo el jamón.

En una sartén ponemos una cucharada de aceite de oliva, y cuando está caliente sofreimos la cebolla. Cuando esté doradita y blandita, añadimos el jamón y el pollo picado, y rehogamos todo junto un par de minutos.

Hacemos hueco en el picadillo y añadimos tres o cuatro cucharadas colmadas de harina y cocinamos durante un par de  minutos junto con el picadillo, mezclando bien la harina con el aceite y el relleno. Vamos añadiendo leche (a temperatura ambiente mejor que fria) poco a poco, ligando la bechamel con el picadillo al tiempo.

Cuando ya tenemos una masa cremosa, pero consistente, apartamos del fuego y colocamos en un recipiente rectangular de forma homogénea (conviene evitar los recipientes cóncavos, tipo cuenco, ya que la masa del centro no  se cuaja de igual manera). Cuando ha perdido el calor se mete en la nevera  de 6 a 12 horas antes de dar forma a las croquetas.

Una vez que la masa ha reposado y se ha enfriado, podemos enrollar las croquetas.

Con ayuda de una cuchara partimos porciones de la masa. Batimos dos huevos y rebozamos las porciones.

En un recipiente con pan rallado vamos empanando las croquetas, dándoles la habitual forma cónica moldeándolas con las manos.

Una vez que toda la masa está convertidaen croquetas, sólo queda freirlas. Ponemos abundante aceite a calentar en una sartén y cuando el aceite está caliente, añadimos unas cuantas croquetas (no demasiadas, para que se frian bien) y las doramos bien por todas partes. Cuando están bien doraditas las apartamos de la sartén y las dejamos reposar medio minuto en un papel absorbente.

Tan pronto como hayamos frito tantas croquetas como queramos degustar, las servimos...¡y a disfrutar!

Truquillos
Si crees que llevas mucho relleno, echa alguna cucharada de harina más, y luego continúa con el proceso. 

jueves, 23 de octubre de 2014

Calabacines rellenos

Sin duda, después del arroz, lo que más me cuesta es encontrar formas atractivas de preparar las verduras y las hortalizas.

Como ya se por las berenjenas, que rellenitas les gustan, se me ocurrió una vez que los calabacines, así rellenos y al horno podían estar muy buenos. Los calabacines los suelo rellenar con una pasta de bechamel y carne, y la verdad es que quedan de muerte. Venga, os cuento como los preparo y luego cada uno que decida si le gustan o no.

Esta vez hemos hecho vídeo, para los que tengan el ojo vago para leer:

Ingredientes
1 calabacín por persona
1/2 kilo de ternera picada
queso rallado
aceite de oliva
1 cebolla
1 ajo
leche
harina
1 pastilla de caldo

Preparación
Lavamos los calabacines y los cortamos longitudinalmente en dos mitades. Vaciamos la pulpa formando una barquita y reservamos, tanto la pulpa de calabacín, como las barquitas.

Cortamos la pulpa del calabacín en trocitos, Pelamos la cebolla y la picamos finita, hacemos lo mismo con el ajo.

En un sartén ponemos un par de cucharadas de aceite de oliva y doramos la cebolla, añadimos el calabacín y cuando está medio hecho añadimos el ajo. Despés añadimos la carne y la doramos junto al calabacín y la cebolla. Cuando la carne esté cogiendo ya color, añadimos desecha, la pastilla de caldo y una cucharada de harina, mezclamos bien y vamos añadiendo chorritos de leche hasta tener una pasta con la consistencia del yogur más o menos.

Rellenamos las barcas de calabacín con esta masa y los colocamos en una fuente refractaria con una gota de aceite de oliva en el fondo. Lo metemos al horno a 180-200 grados, cuando veamos que el calabacín ya está blandito espolvoreamos con queso rallado y gratinamos un par de minutos más. Después sacamos la fuente y servirmos.

Ya me dirás si están buenos.

domingo, 25 de mayo de 2014

Mousakka de carne a mi estilo

Ya se que no soy muy ortodoxa con las recetas, y con esta menos aun. La primera vez que hice mousakka, siguiendo una receta supuestamente tradicional, el resultado fue muy bueno, pero no conseguí que en casa me diesen un diez. El motivo es que el gratinado superior llevaba huevo, yogur y queso feta, siendo un sabor demasiado fuerte. Como además somos pocos, tratar de aprovechar (mediante recalentón) los restos, tampoco funcionó demasiado bien.

Así que, como en otras ocasiones, fuí adaptando ingredientes, cantidades y capas para amoldarme al gusto de los míos. El resultado final es algo distinto de aquella primera receta, pero igualmente delicioso. El inconveniente que tiene es que es muy laborioso y vamos a necesitar nuestra buena mañana para cocinarlo.

Aquí os dejo el vídeo:



Y aquí la receta.

Ingredientes
1/2 kilo de carne de ternera picada
1 pimiento rojo
1 pimiento verde
2 cebollas
1 berenjena
1 calabacín
2 o 3 patatas
leche
harina
mantequilla
2 quesitos
1 bote de tomate triturado
queso rallado
1 pastilla de caldo concentrado
aceite de oliva

Preparación

Lavamos bien las verduras y las hortalizas. Pelamos las patatas y una cebolla y las picamos en rodajas no muy gordas. Picamos la berenjena, el calabacín y los pimientos también en rodajas.

En una fuente refractaria colocamos la primera capa de patatas, cubriendo bien todo el fondo, espolvoreamos una pizca de sal y un chorrito de aceite. Ponemos el horno a 200 grados e introducimos la bandeja con las patatas. 5 o 10 minutos después sacamos al bandeja y colocamos la capa de berenjena sobre la patata. Volvemos a hornear cinco  minutos y volvemos a sacar, colocando la capa de calabacín. Repetimos la operación con la cebolla, el pimiento rojo y el pimiento verde y dejamos en el horno mientras preparamos la capa de carne.

Pelamos la otra cebolla (que sea pequeñita) y la picamos en trocitos pequeñitos. Necesitaremos la mitad para el sofrito de tomate y la otra mitad para la carne.

En una sartén ponemos un par de cucharadas de aceite a calentar y doramos una parte de la cebolla. Cuando ya esté con un color apetitoso se añade 3/4 partes del tomate triturado y la pastilla de caldo concentrado bien deshecha. Se sofrie muy bien unos cinco minutos. Apartamos del fuego y reservamos.

Por otro lado hacemos un sofrito con la otra mitad de la cebolla y la carne, añadiendo el 1/4 restante del tomate triturado.

Después, sacaremos nuestras verduras del horno (llevarán entre 10 y 15 minutos) y ponemos la capa de tomate (bien repartido por toda la superficie) y la capa de carne procurando que quede todo uniforme, y volvemos a meter al horno.

La última capa es una bechamel con quesitos. Pondremos a derretir una buena cucharada de mantequilla y cuando esté caliente tostaremos tres cucharadas de harina. Incorporaremos poco a poco leche hasta ir formando una masa semilíquida y sin grumos. Salpimentamos y añadimos los dos quesitos. Cuando todo esté bien ligado, sacamos la fuente del horno y esparcimos la última capa de bechamel de forma uniforme. Volvemos a meter en el horno otros 20-30 minutos aproximadamente.

Cuando veamos que todos los ingredientes están bien cocinados, espolvoreamos abundante queso rallado por encima y gratinamos 5 o 10 minutos.

Y ya está lista para comer, deliciosa, que nuestro trabajito nos habrá costado.





sábado, 25 de mayo de 2013

Berenjenas rellenas de bechamel y carne



Ya vimos una forma de preparar berenjenas rellenas, pero he de reconocer que esta variante que traemos hoy, aunque más trabajosa, triunfa más en mi casa. La primera vez que las probé así (o parecidas) fue en un hotel de Santander, y a la vuelta de las vacaciones probé a hacerlas yo en casa. Desde entonces voy alternando las variantes, aunque ya digo que esta versión les gusta más en casa.

Antes de nada os pongo el vídeo para los que no les gusta leer y prefieren visualizar el proceso:


 
Y ahora ya sí, aquí va:

Ingredientes (para dos personas)

1/2 kilo de carne picada (ternera, pollo, mixta, cerdo o lo que prefieras)
2 berenjenas
harina
leche
1 cebolla
1 pizca sw sal
aceite de oliva
queso rallado

Preparación

Precalentamos el horno a 150 grados, y mientras va entrando en calor preparamos los ingredientes. Pelamos y picamos la cebolla muy picadita.

Lavamos las berenjenas, quitamos el rabito verde y abrimos a la mitad. Con ayuda de una cuchara forma las barcas en las berenjenas vaciando la pulpa. Después corta esta pulpa en trocitos pequeños y reserva las barcas.

En una sartén pon aceite a calentar y dora la cebolla, añadiendo después la berenjena, y cuando esté hecha añade la carne, hasta que esté doradita. Cuando eté listo, aparta del fuego y reserva.

En otra sartén pon una cucharada de aceite y añade 2 o 3 cucharadas de harina cocinándola un poco pero sin dejar que se queme (que amarga) y ve añadiendo poco a poco leche fría, hasta formar una pasta cremosa (que será nuestra bechamel). Añade la bechamel al sofrito de carne y cebolla y sazona con un poquito de sal.

Coloca las barcas de berenjena en una fuente refractaria y reparte el relleno en los huecos que hemos dejado a tal efecto.

Sube la temperatura del horno a 180º y mete dentro las berenjenas. Cuando lleven aproximadamente 30 minutos, añade queso rallado al gusto y gratina durante unos cinco minutos. Y estarán listas para servir.