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jueves, 11 de mayo de 2017

Dulce de Manzana

Una de las cosas que más me gusta para acompañar con el queso, es el dulce de membrillo, pero el casero, porque aunque hay algunos muy buenos que podemos adquirir en la tienda y por precio muy reducido, la verdad es que donde esté el hecho en casa que se quite lo demás.

Pero es dificil hacer dulce de membrillo, sobre todo porque es una fruta muy de temporada (otoño). En Asturias, aprendí que no sólo se puede hacer dulce de membrillo sino que también se podía hacer con manzanas, que tienen la ventaja de estar disponibles todo el año. De hecho, tomé uno de los dulces de membrillo más ricos que había tomado en mi vida en una casa rural del Oriente, y no dejó de sorprenderme la mirada picarona que la cocinera me lanzaba cada vez que yo repetía lo rico que me sabía. Tiempo después entable cierta relación con aquella mujer que me confesó entre risas, que era dulce de manzana y no de membrillo. Me enseñó a hacerlo (al igual que otras muchas recetas que aun no han aparecido por aquí y que pretendo recuperar con tiempo) y hoy os traigo yo esta receta, tanto en vídeo como en lectura. Y ya me diréis si os gusta. Eso si, os conviene armaros de paciencia, porque la elaboración es muy lenta

Ingredientes
2 kilos de manzana golden o reineta
300 gramos de azúcar

Preparación
Lavamos las manzanas, las pelamos y las cortamos en trozos grandes. Las ponemos en una cazuela y cubrimos con agua las manzanas. Ponemos a cocer hasta que la manzana este bien cocida y el agua evaporada casi al completo. Retiramos del fuego.

Trituramos la manzana y mezclamos con el azúcar. Volvemos a poner a cocinar a fuego medio-bajo, removiendo a menudo con una cuchara de madera. Hay que dejarlo tanto tiempo como necesite (de dos a tres horas) hasta que tome un color dorado bonito y la consistencia del dulce sea fuerte. Una forma de saber que ya hemos terminado es si al remover con la cuchara de madera, el dulce apartado no vuelve a ocupar su sitio, es decir, se queda despegado del fondo de la cacerola.

Cuando ya tenga el punto óptimo lo sacamos de la cacerola y lo vertimos en un molde y lo dejamos enfriar. Una vez que haya perdido el calor se mete en el frigorifico unas seis horas, y lo tendrás listo para comer.

A ver si os gusta tanto como a mi el falso membrillo y auténtico dulce de manzana.

sábado, 6 de mayo de 2017

Caldereta de cordero

Hay algunos alimentos que, por sus características, no usamos de continuo, sino que los reservamos para las celebraciones o  festividades, como por ejemplo, los mariscos, la caza, las aves como el faisán o incluso el pavo y el cordero. Pero ¿porqué prescindimos de estos elementos en los menús diarios? Algunas veces por su precio, otras veces por la dificultad para conseguirlos (¿mercados donde habitualmente vendan por ejemplo, pato?). En casa hemos decidido que hoy es dia de fiesta, y lo es porque vamos a utilizar uno de estos manjares: el cordero.

Y lo vamos a hacer con un plato tradicional de la gastronomía española: la caldereta de cordero, que triunfa de norte a sur. Yo os la traigo con la receta con la que se ha hecho en mi familia, y os dejo la videoreceta y la lectoreceta, y ya me direis si os gusta o no:

Ingredientes
1/2 kilo de cordero
harina
1 vaso de caldo
1 pimiento verde
1 pimiento morrón
unas hojas de laurel
1 cebolla
dos o tres dientes de ajo
2 zanahorias
2 rebanadas de pan
aceite de oliva
pimienta
tomillo
1 vaso de vino blanco
pimentón
sal
2 o 3 patatas.

Preparación

Freimos en aceite las rebanadas de pan hasta que estén doraditas por ambos lados y reservamos.

Salpimentamos el cordero. Enharinamos los trozos de cordero. Lo doramos en aceite de oliva a temperatura media. Cuando esté bien doradito por todas partes lo retiramos del fuego y reservamos.

Pelamos la cebolla, las zanahorias y los dientes de ajo. Lavamos el pimiento verde. Troceamos la cebolla, la zanahoria, los dientes de ajo, el pimiento verde y el pimiento morrón. En el mismo aceite donde hemos dorado el cordero realizamos un sofrito con las verduras.

Cuando el sofrito está hecho añadimos el pimentón y lo cocinamos unos segundos con las verduras.

Incorporamos al sofrito el pan tostado, el cordero y un par de hojas de laurel y un poco de tomillo repartido por todo el guiso. Regamos con el vino blanco. Lo dejamos hervir todo junto unos cinco minutos, hasta que el vino se haya evaporado casi por completo.

Cuando ya se haya reducido el vino, agregamos el caldo, cubrimos todos los ingredientes con agua y dejamos hervir a fuego lento durante unos 30 o 40 minutos.

Preparamos mientras el guiso se va haciendo las patatas. Pelamos y lavamos bien y troceamos en dadito, y las reservamos cubiertas de agua fría para que pierda el almidón.

Cuando el guiso ya ha espesado y faltan diez minutos para servirlo, ponemos aceite a calentar y freimos las patatas.

Servimos la caldereta, acompañando con unas patatas fritas en el mismo plato, y ya la tenemos lista para servir.

No hace falta que sea fiesta para comer cordero.



martes, 25 de abril de 2017

Puchero de alubias pintas


Siempre hemos oido a nuestras madres, abuelas e instituciones competentes en la materia lo importante que es introducir las legumbres en nuestra dieta para que esta sea equilibrada. Con el aumento del consumo de legumbres en conserva, va siendo hora de reivindicar los guisos caseros, en los que hay que hidratar la legumbre antes de cocinarla y haciendo pucheros como los de las abuelas.

Este puchero lo hacía mi madre a menudo, pero no tanto como a mi me hubiese gustado. Ahora lo recupero y lo comparto, aquí va el vídeo y la receta de un guiso de legumbres tradicional y casero. Como debe ser.

Ingredientes (para 3/4 personas)
250 grs de alubias pintas, rayadas o rojas.
Aceite de oliva
2 dientes de ajo
1 cucharadita de pimentón dulce
1 cebolla
1 tomate
sal
1 zanca de pollo
1 morcilla
1 chorizo
1 trozo de panceta

Preparación 
El dia anterior a realizar la receta poner en remojo las alubias, (las lavamos bajo el chorro de agua fría primero) asegurándonos que como mínimo están doce horas hidratándose.

En una olla ponemos las alubias y el agua donde se han hidratado, el pollo, la panceta y el chorizo y completamos cubriendo con agua todos los ingredientes. Ponemos a calentar a fuego medio, y dejamos que hierva todo junto alrededor de dos horas. Añadiremos más agua si vemos que se va consumiendo y desespumamos.

Pelamos la cebolla y la picamos muy menudita. Lavamos el tomate, retiramos el tallo y picamos. Pelamos y picamos los dientes de ajo y con estos tres ingredientes y una cucharada de aceite de oliva hacemos un sofrito, y añadimos el pimentón. Apartamos del fuego y reservamos.

Cuando ya hayan pasado las dos primeras horas de cocción añadimos la morcilla y el sofrito al puchero. Lo dejamos hervir todo junto a fuego lento, hasta que el caldo se reduzca y se espese, y la alubia quede bien blandita.

Retiramos la carne y la repartimos en raciones individuales y servimos en plato hondo o cazuelitas, un buen cucharón de alubias con un trozo de chorizo, panceta, morcilla y pollo y su caldito.

Y listas para que reconforten el cuerpo.



martes, 7 de marzo de 2017

Sandwich mixto con huevo

He de reconocer que nunca fui muy asidua de los sandwiches, excepto del mixto y cuando mis padres me lo pedían en alguna cafeteria. En casa no conseguían que me entrasen por los ojos, prefería cualquier cosa con pan de barra que con pan de sandwich. Pero en la etapa universitaria, cuando muchas noches llegaba tarde a la cena familiar y tenía que improvisar, me dio por usar la tostadora y probar a hacer sandwiches que no solo me llenasen el estómago, sino que además, estuviesen ricos y listos en diez minutos.

Este que comparto hoy, es contundente, y contiene nutrientes de todos los grupos alimenticios y es un festival para un dia con mucho desgaste. Además es un clásico en las cafeterias españolas, por lo que, fue uno de los primeros que pasaron el filtro en mi lista de ensayo y error.

Vale, no me extiendo más, aquí el vídeo-tutorial:
Y aquí la preparación:

Ingredientes (por cada sandwich)
2 rebanadas de pan de molde
un par de hojas de lechuga, o una tacita de ensalada cuatro estaciones
1/2 tomate
1/4 cebolla
1 o 2 cucharaditas de mayonesa
1 huevo
2 lonchas de jamón york cortado para sandwich
1 loncha de queso de sandwich
aceite de oliva

Preparación
Empezamos preparando los ingredientes frios, lavamos bien la lechuga y la troceamos, y hacemos lo mismo con la cebolla y el tomate, partiendolos en aros y rodajas.

Después preparamos el fiambre. Colamos la loncha de que queso sobre una loncha de jamón y cubrimos con la otra loncha.

Ponemos a tostar el pan, utilizando una tostadora o una plancha.

Pasamos por la plancha con una gota de aceite de oliva el fiambre montado.

Y en una sarten con aceite de oliva caliente freímos el huevo.

Por último, cuando ya tenemos todos los elementos, montamos el sandwich: untamos por uan sola cara una  de las rebanadas con mayonesa, coloamos encima la lechuga, el tomate y la cebolla, y sobre los vegetales colocamos el fiambre a la plancha, por último colocamos el huevo frito, procurando que la yema quedemás o menos en el centro del sandwich.

Con ayuda de un vaso de chupito, o con un molde de galletas, recortamos un circulo que sea más o menos el de la circunferencia del huevo de la última rebanada de pan y la colocamos sobre el sandwich. Y tenemos la cena lista.


jueves, 9 de febrero de 2017

Cachopo de ternera

Cuando uno llega por primera vez a Asturias, y ve en el menú de un restaurante cachopo, es probable, si no ha oído  hablar de él, que no sepa a lo que se enfrenta. Dicen los asturianos, si no sale del plato, no es cachopo, y esto se debe a que para preparar el cachopo se utilizan grandes filetes de ternera.

La primera vez que yo quise probarlo primero pregunte al buen mesonero que me atendía qué era un "cachopo" y me explicó. Yo lo identifiqué con el cordonblue, que ya había comido en restaurantes de Madrid, pero claro, no sabía aún las diferencias gastronómicas entre ambos. El cordonblue lo suelen servir con un sólo filete de ternera doblado al centro. El cachopo asturiano lleva dos hermosos filetes de ternera, sin doblar, tan largos como sean, y además se ha convertido en todo un reto para la gastronomía asturiana. El tradicional se rellena de jamón y queso...pero ya hay hasta certámenes del mejor cachopo y se completan de mil formas distintas (especialmente me llaman la atención el que lleva queso cabrales y relleno de champiñones).

La verdad es que el mío, sólo puede ser llamado cachopín, porque aún permanece en el interior de los márgenes de la circunferencia del plato, pero aun así, con un solo ejemplar, te aseguro que no tendrás hambre el resto del día.

Vamós allá, primero con el vídeo:

Y ahora con la preparación (receta fácil donde las haya)

Ingredientes (por cachopo)
2 filetes de ternera
3 o 4 lonchas de jamón
lonchas de queso manchego
huevo
pan rallado
aceite

Preparación:
Cubrimos la mitad de los filetes con jamón serrano o ibérico. El jamón, también lo cubriremos, esta vez con queso. Ponemos otra capa de jamón sobre el queso, y cerramos con otro filete de ternera.

Batimos el huevo, y pasamos los cachopos por el huevo batido, hasta que estén bien impregnados. Despues los empanamos pasándolos por el pan rallado.

Ponemos en una sartén abundante aceite a calentar a fuego medio-alto, y los freimos, hasta que estén bien dorados por ambos lados.

Y a disfrutar del manjar.

TRUCOS:
  1. Procura que los filetes aunque grandes, sean finos, para que no queden  crudos por el centro al freirlos.
  2. Conviene acompañar este plato de ensalada.
  3. La bebida que más le pega es la sidra, pero natural y escanciada.

martes, 17 de enero de 2017

Asadillo de pimientos

Hay un refrán o dicho popular que dice que la mejor manera de conquistar a un hombre es por el estómago que viene a decir que a poco que sepas cocinar, tendrás a tu principe azul para toda la vida.
Sin querer quitarle razón a la sabiduría popular, no creo que esto tenga mucho fundamento, aunque cada vez que mi madre le ponía esta ensalada a mi entonces novio hoy marido me hacia dudar de si sería verdad, porque él se chiflaba por el asadillo de pimientos.

La verdad es que cada vez que pongo asadillo, bien como guarnición o ensalada, tiendo a recordar con cariño como la hacía mi madre, y con que disposición prendía el horno porque su "yerno" venía al día siguiente y queria agasajarle con su asadillo. Va por ella (y por nosotros).

Ingredientes
2 o 3 pimientos rojos morrones grandes
aceite de oliva
2 o 3 dientes de ajo
sal

Preparación
Precalentamos el horno a 180-200 º.
Lavamos bien los pimientos, los secamos, y los pintamos bien con aceite de oliva. Los colocamos en un recipiente apto para el horno y los ponemos a asar durante unos 20-30 minutos, y cuando estén bien asados los sacamos y los dejamos enfriar.

Mientras se están asando-enfriando los pimientos preparamos el aceite para macerar. Pelamos los dientes de ajo, los partimos en láminas y los sumergimos en un par de cucharadas de aceite de oliva.

 Una vez que están frios los pimientos, les retiramos la piel y los cortamos en tiras. En un recipiente colocamos en pimiento troceado, añadimos una pizca de sal y regamos con el aceite y los dientes de ajo.
Lo dejamos macerar un par de horas en la nevera como mínimo -y allí los conservaremos hasta que vayamos a consumir- y ya tenemos listo nuestro asadillo: ideal en tosta o en ensalada.

martes, 10 de enero de 2017

Huevos a la cazuela

Soy una fan absoluta del huevo. De pequeña suspiraba siempre cuando a mi alrededor se oían las palabras mágicas "huevos fritos". En aquella época existía la creencia de que comer más de uno o dos huevos por semana perjudicaba los jóvenes hígados de los infantes y elevaban el colesterol (como si alguno supiesemos que era aquello...y que lejos de las recomendaciones actuales de 3-5 huevos semanales), por lo que mi suministro de huevos, a pesar de ser mi alimento favorito, estaba bastante restringido.

Desde que empecé a cocinar en la adolescencia, y sobre todo tras independizarme como una adulta, siempre he hecho variaciones de como preparar los huevos, en tortilla, al plato, o fritos con algún acompañamiento. El origen de esta receta que hoy os traigo se encuentra en un recuerdo de mi marido, que un día tras comer una de estas elaboraciones (eran unos huevos al plato con jamón y guisantes) me comentó que su padre le preparaba unos huevos al plato con un fondo de patatas que estaba para morirse. ¡Para qué dijo más!. Empecé a probar hasta llegar a esta receta, que es bastante similar en sabor, a lo que mi marido recuerda le preparaba de pequeño mi señor suegro.

¿Qué no tienes tiempo de leerla? No te preocupes también puedes ver y escuchar la receta:
Y ahora sí, te la dejo por escrito:

Ingredientes
1 o 2 huevos por persona, dependiendo del tipo de cazuela de barro que vayamos a usar
1 patata pequeña por persona
50 grs de guisantes por ración
3 cucharadas de tomate frito por ración
dos o tres lonchas de jamón por ración
aceite de oliva
cazuelas de barro

Preparación 
Precalentamos el horno a 180º.
Pelamos, lavamos y cortamos las patatas en rodajas muy finas. Las freimos en aceite muy caliente. Una vez que están bien fritas y doraditas, cubrimos el fondo de las cazuelitas de barro con las patatas bien escurridas.

Colocamos encima los guisantes, el jamón y el tomate frito y lo metemos al horno.

En abundante aceite de oliva, freimos los huevos. Una vez fritos colocamos uno o dos huevos -dependiendo del ancho de la cazuela- en cada recipiente y dejamos en el horno entre 7 y 10 minutos.

Sacamos del horno, y servimos. Prepara pan en abundancia para acompañar.

sábado, 26 de noviembre de 2016

Castañas Asadas

¡Cuántas cosas ricas trae el otoño! Y entre ellas he de decir que la castaña para mi es el mejor y más entrañable, no se porqué en mi memoria se grabaron los cucuruchos de castañas asadas, tan calentitas que te quitaban el frío de las manos, o cocidas con anís, que inundaba la casa con su aroma...Me gustan las castañas en todas sus preparaciones y variedades.

Pero sin duda la forma más fácil y tradicional de consumir la castaña es asada. Como digo, yo la asocio a los mejores recuerdos de los otoños, desde que era una niña. Por ello, no he podido remediarlo e intento traspasar la tradición (inexcusable en temporada de castañas, hay que dedicar un par de tardes a esto todos los otoños) a la peque.

Asar castañas en familia y consumirlas igual. Los colores del otoño se impresionan con sensaciones.

...Olvidemos la poesía, aquí teneis el vídeo:


Y la receta:

Ingredientes (para 3 personas aprox.)
1/2 kilo de castañas asadas

Preparación

Hacemos un corte transversal en las castañas.

Forramos la bandeja del horno con papel de aluminio.
Calentamos el horno a 200 º.
Colocamos las castañas en la bandeja, las metemos en el horno y las vamos moviendo para que se asen bien por todas partes cada 10-15 minutos. Las dejamos asar  unos 40 minutos (depende de la castaña y del horno, hay que vigilarlas) y cuando las veamos tostaditas y que se desprenden fácilmente de la cáscara las podemos sacar.

Y a disfrutar de uno de los manjares más cálidos del otoño.


martes, 22 de diciembre de 2015

Lombarda con manzana y criollo

¡Felices fiestas a todos los lectores de este blog!

Rara vez he conseguido hacer coincidir una receta tradicional ligada a algún tipo de festividad con el momento de su publicación (creo que sólo lo conseguí con el Potaje de Vigilia) pero hoy, os traigo la receta de un plato que no faltaba nunca en las navidades de mi casa, la lombarda.

La verdad es que con la lombarda me pasó como con la cebolla, de niña no podía ni verla ni olerla, y no entendía como nadie podía comerla ¡y encima decir que estaba buena! Mas tarde, ya rozando  la adolescencia me atreví a probarla...y me convertí en lombardera de por vida. El sabor de la lombarda mezclado con las manzanas y la butifarra (como la preparaba mi madre) se grabó firmemente en mi recuerdo.

Así que yo voy recuperando tradiciones gastronómicas y procuro preparar también este plato en el menú de las fiestas navideñas, que le da un color espectacular a la mesa y sirve muy bien para que además de una cena festiva sea también algo más equilibrada y nutritiva. Y porqué no decirlo, una solución también muy económica.




Ingredientes (para 4 personas)

1 lombarda de aproximadamente 1 kilo
1 cebolla
2 manzanas
2 chorizos criollos
1 dl de caldo o una pastilla de caldo en su defecto

Preparación

Lavamos la lombarda, la picamos y la cocemos, bien en olla normal (1 hora aproximadamente) o bien en la olla express (entre 5 y 7 minutos). Reservamos.

Pelamos la cebolla y la partimos bien menudita.
Cortamos en rodajas el chorizo criollo (también queda muy bien con butifarra).
Pelamos las manzanas y las partimos en cuadrados medianos.

En un sartén sofreimos la cebolla, y cuando está empezando a dorarse añadimos el chorizo criollo, cuando esté bien hecho añadimos los trozos de manzana.

Si en lugar de caldo utilizas una pastilla, es elmomento de añadirla al sofrito y por último incorporar la lombarda.

Si utilizas el  caldo, añade un poco al sofrito, deja que se consuma, añade la lombarda y el caldo restante.

Se deja rehogar todo junto durante unos diez o quince minutos a fuego lento.

Y ya está lista para vestir la mesa.

¡Feliz Navidad!

sábado, 23 de marzo de 2013

Cocido Madrileño

Desde pequeña fue una de las legumbres que más me gustaban, por no decir la que más. Era una delicia disfrutar los domingos invernales de la comida, primero un buen plato de sopa con fideos, y de segundo los garbanzos con todo su acompañamiento. Una fiesta para los sentidos que siempre me fascinó.

Hoy traigo la receta del Cocido madrileño como se preparaba en mi casa y os lo acompaño del vídeo para que quede todo mucho más claro. Es una receta muy laboriosa, pero de resultados muy gratificantes. Por un lado es contundente, consta de primer y segundo plato y es muy adecuado para los días frios (si, dicen que ha entrado la primavera, pero aun hay días fríos en los que poder disfrutarlo), y además se trata de un plato que te dará muchas segundas oportunidades con lo que sobre: Sopa Pastor, Ropa Vieja, Garbanzos al ajillo...Estais a tiempo de poner unos garbanzos en remojo.

Ingredientes:
250 grs de garbanzos

Carnes:
1 chorizo
1 morcilla
1 trozo de tocino
1 punta de jamón
1 hueso
1 cuarto de pollo
1 trozo de unos 200 grs de morcillo o falda

Verduras:
1 puerro
1 trozo de apio
1 nabo
2 patatas
2 zanahorias
1 trozo de repollo

Preparación 
La noche anterior debemos poner en remojo los garbanzos con un puñado de sal.

En una olla grande ponemos agua a calentar y añadimos los garbanzos (previamente remojados) y los dejamos cocer. Iremos desespumando cada vez que veamos que se ha formado espuma en la superficie durante todo el proceso.

Unos 45 minutos después añadimos la carne (toda la carne) y si es necesario añadimos  un poco más de agua, en el cocido es fundamental que nunca nos quedemos sin caldo .

Después de una hora y media añadimos la verdura y dejamos hervir todo junto durante cerca de otra hora.

Una vez que está todo bien cocido podemos apartar unos dos cazos de caldo por comensal en un cazo, añadimos un puñado de fideos por comensal y los hervimos, y ya tenemos el primer palto de cocido.

El segundo plato de cocido lo haremos colocando en el plato una ración generosa de garbanzos, un trocito de cada una de las carnes y un trocito de cada una de las verduras, un pizca de sal y un chorrito de aceite de oliva. Y estará listo para servir.


martes, 19 de enero de 2010

Berenjenas Rellenas con carne y tomate

Este finde he vuelto a mis andadas: preparar comida para toda la semana y no tener que preocuparme ni un sólo día de cocinar, al menos las comidas.

Así que vamos a empezar con las berenjenas rellenas que nos zampamos tan ricamente el sábado. Se tarda una media hora en prepararlo todo, y luego hace falta 30-40 minutos en el horno, que te deja tiempo libre a ti para lo que quieras.


Aquí os dejo el vídeo para que podais ver el proceso completo:

Ingredientes (para 2 personas)
2 berenjenas hermosas
1/2 kilo de carne picada (cerdo, ternera o mixta, eso va en gustos)
1/2 cebolla
1 loncha de queso o en su defecto queso rallado
1 bote de tomate frito de 250 grs
aceite de oliva
una pastilla de caldo

Preparación
Se parten las berenjenas a la mitad y se vacían dándole forma de barca, pero sin quitarle toda la pulpa (se deja aproximadamente medio centímetro o así). La pulpa la cortas en dados, da igual si son grandes o pequeños porque luego la salteamos y encoge mucho.

Se corta la cebolla en cuadraditos, y se rehoga en una sartén, añadiendo cuando esté pochada la pulpa de berenjena troceada, y cuando esté un poco hecha se añade la carne picada y se rehoga todo bien. Cuando ya no haya carne cruda añades el bote de tomate frito y la pastilla de caldo desecha. Se deja calentar un par de minutos todo junto y ya tenemos el relleno preparado.

Enciende el horno a 180º o 200 para que vaya calentándose.

Engrasa con aceite de oliva una bandeja para el horno y coloca en ella las mitades de berenjena (la bandeja metálica o de cristal para hornear, yo no recomiendo las de barro porque coge mucho sabor, pero hay a quien le gusta). Rellena el hueco de las berenjenas con el preparado que hicimos antes y no seas tacaña, cólmalas bien (si te sobra relleno siempre puedes hacer con el unas empanadillas para otro día). Si queda algo de caldito de tomate, añádelo a la bandeja para que coja sabor la berenjena por todas partes.

Mete la bandeja en el horno, y cuando hayan pasado 30 o 35 minutos ya estarán practicamente hechas (lo sabes si al pincharlas con un palito de pinchos notas la carne de la berenjena bien blandita).

Aun falta un detalle: trocea el queso en láminas finitas y colócalas encima de las berenjenas, o espolvorea con queso rallado y déjalas al grill unos cinco minutos más.

Y ya están listas para servir: contundentes y ricas.